¿A quién benefician los cambios en la Secretaría de Educación?

El universal
Bajo Reserva
15 de enero de 2010

¿A quién benefician los cambios en la Secretaría de Educación? A ocho meses de haber asumido el cargo, el secretario, Alonso Lujambio Irazábal, argumenta que es momento de enriquecer la deliberación en su equipo de trabajo respecto de las reformas que están en curso y decidió despedir a dos altos funcionarios.

Claro está que cualquier secretario de Estado quiere trabajar con personas de su confianza, eso nadie podría cuestionarlo. Sin embargo, resulta que los dos despedidos tienen algo en común: no son bien vistos por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE). Vamos por partes.

Nos comentan que en menos de tres años hubo tres peticiones del poderoso sindicato de maestros, que comanda Elba Esther Gordillo Morales, para que Jorge Santibáñez, que hasta ayer ocupaba la Unidad de Planeación y Evaluación de Políticas Educativas, fuera despedido de su cargo, una de ellas durante las negociaciones de la Alianza por la Calidad de la Educación y la definición de los exámenes de plazas para maestros.

Josefina Vázquez Mota nunca entregó la cabeza de Santibáñez al sindicato mientras fue secretaria. Ahora es uno de los despedidos. En el caso del subsecretario de Educación Media Superior, Miguel Székely Pardo, el otro destituido, era pública su mala relación con el sindicato. El trato ríspido se dio desde el inicio de la administración con el establecimiento de exámenes para directores del bachillerato y desde entonces quedó fuera de toda comisión negociadora con el SNTE.

Nos aseguran que en al menos una ocasión también se solicitó su cabeza. Puede ser que el secretario Alonso Lujambio, quien ha solicitado al PAN su inclusión como miembro activo del partido, no logre obtener la candidatura presidencial del blanquiazul para el 2012, pero si sigue como va seguro amarrará la del PANAL.

El texto original fue tomado de aquí.