Padres e hijos pensantes

Suplemento EDUCACION de la UACM, Núm. 2
Miércoles 27 de enero de 2010, p. 36
María Elena Hope


¿Sabías que las formas como te comunicas con tus hijos, son determinantes para su desarrollo, y también para la calidad de las relaciones familiares?

Recalca la importancia de evaluar lo que en realidad decimos a los chicos, de entablar diálogos expresamente orientados para resolver problemas sin que ninguna de las partes sea devaluada o descalificada

En el libro que se reseña, obra de reflexión rigurosa acerca de las necesidades que padres y madres deben atender para apoyar a sus hijos en sus procesos de hacerse responsables y construir autonomía, Thomas Gordon aborda los problemas de desarrollo como problemas de comunicación y, por tanto, de relación. Parte de la premisa de que a los padres se les culpa pero no se les educa; reconoce que el camino de la mater/paternidad está lleno de errores, y nos muestra cómo, en su mayoría, esos errores se deben a que nos hemos apropiado de formas transmitidas por la tradición, o porque reaccionamos en contra de ellas, pero en ambos casos sin reflexionar en lo que realmente deseamos o necesitamos, o en las consecuencias de lo que hacemos.


Foto: Mercedes Porter

Habla de dos tendencias generalizadas entre los padres: el autoritarismo que controla, disciplina e impone a los chicos sus razones, o el “permisivismo” que les deja libre juego sin casi ninguna orientación, y muestra cómo ambas perturban y desequilibran a los hijos y las relaciones familiares. Señala que cuando los progenitores no hacen una reflexión honesta acerca de sus valores, sus metas y los medios que emplean, propician malos entendidos y malos tratos que afectan a los chicos muy adversamente en sus posibilidades de construirse como seres reflexivos, capaces de autonomía y responsabilidad.


Entre sus mayores aportaciones en cuanto a utilidad para los padres están sus propuestas de reflexión –por ejemplo para aclarase si se está siendo congruente o para comprender de quién es el problema– y de formas alternativas de comunicación/relación que promueven el desarrollo de habilidades superiores de pensamiento. Recalca la importancia de evaluar lo que en realidad decimos a los chicos, de entablar diálogos expresamente orientados a resolver problemas sin que ninguno sea devaluado o descalificado, y de aprender a explicitar sin agresión, lo que padres y madres verdaderamente sienten o necesitan frente a las necesidades y situaciones de los hijos. Aboga sobre todo por el uso de un lenguaje que no culpabilice, acuña conceptos y sugiere técnicas eficaces para los padres que buscan establecer en la familia formas de relacionarse que enriquezcan la convivencia y, sobre todo, que contribuyan a que sus hijos desarrollen sus capacidades de considerar a los demás y distintas perspectivas, es decir, su pensamiento crítico, su responsabilidad y autonomía.

Se trata de un libro bien escrito, con rigor y mucho humor, que hace pensar y sonreír, que motiva y alienta a intentar formas distintas, más amables, más inteligentes de relacionarnos, más propulsoras de formas de vida reflexivas, alegres y solidarias. Lo recomendamos ampliamente.

Thomas Gordon, P.E.T. Padres eficaz y técnicamente preparados, México, editorial Diana, 38ª impresión, 1996.

El texto original fué tomado de aquí.