El empresario chino que creó el concurso educativo con el mayor premio del mundo: US$8 millones


http://www.bbc.com/mundo/noticias-38665768

El galardón otorgado por el Premio Yidan será de casi US$8 millones y su objetivo es encontrar dos proyectos que tengan el potencial de "transformar" la educación en el mundo. La suma de dinero que se entregará como reconocimiento es la mayor concedida en competencias educativas.

El concurso fue creado por un acaudalado empresario chino, Charles Chen Yidan, quien quiere premiar iniciativas que tengan el potencial de ser replicadas en distintas partes del planeta. La fortuna de Yidan proviene de Tencent, una compañía que fundó en 1998 y que ofrece servicios de entretenimiento y teléfonos móviles, entre otros, a través de internet.

El anuncio ha interesado a universidades, gobiernos y grupos de investigación.

Instituciones como la Universidad de Harvard y el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), ambos en Estados Unidos, han enviado varias propuestas.

El ganador, sin embargo, no tiene por qué provenir de una universidad con la reputación de las anteriores. El proyecto de una institución pequeña también puede ser seleccionado.

"Cualquiera puede recibir el galardón, siempre y cuando su idea pueda replicarse en otras regiones", afirma Yidan.

El creador del premio es un millonario chino.

Los orígenes

El empresario, de 45 años, es una de las personas más acaudaladas en China. En 2013, sin embargo, decidió retirarse de la compañía que ayudó a crear para dedicarse a actividades filantrópicas en el campo de la educación.

Su interés en el área proviene de su familia. Su abuela era analfabeta, pero siempre insistió en el que padre de Yidan recibiera una buena educación.

El millonario chino estudió química aplicada en la Universidad de Shenzhen y realizó una maestría en derecho económico en la Universidad de Nanjing, ambas instituciones se encuentran en China.

La "tremenda presión" que sintió cuando estaba estudiando para presentar los exámenes gaokao, que deben rendirse en el país para ingresar en instituciones de educación superior, también influyó en su filosofía con respecto a la educación.

Fue así como fundó el Instituto Wuhan, un centro educativo en su país, cuyo objetivo es centrarse en el desarrollo integral de la persona, en vez de dedicarse a la memorización y a las evaluaciones.

La institución apunta a capacitar a estudiantes habilidosos para que puedan insertarse en la industria tecnológica china.

Los ejecutivos que trabajan en Tencent ayudaron a diseñar el currículo, también dan clases y participan en el reclutamiento de estudiantes.

De esta forma, dice Yidan, se garantiza que al egresar, los alumnos tengan los conocimientos que buscan los empleadores.

El objetivo del premio es que contribuya al mejoramiento de la educación.

Más allá de las fronteras

Pero como el alcance de la institución es limitado, el millonario decidió crear el premio para ayudar a mejorar la calidad de la educación en distintas partes del mundo.

Yidan espera que el galardón contribuya a que gobiernos y universidades le presten atención a las tendencias educativas del futuro.

El objetivo del premio es que contribuya al mejoramiento de la educación. "Hemos descubierto que no importa si la persona viene de un país en vías de desarrollo o uno desarrollado, tampoco en qué continente se encuentre, sus preocupaciones son similares", dice Yidan.

Los ganadores serán seleccionados por un comité independiente de expertos en educación a cargo de Koichiro Matsuura, exdirector general de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Su objetivo es seleccionar propuestas innovadoras y sostenibles que cambien las estructuras educacionales tradicionales y que permitan responder a los retos educativos en el futuro.

Yidan considera que los conocimientos de los maestros retirados también son importantespara mejorar la educación global. Por eso es necesario encontrar la forma de aprovechar su experiencia.

El empresario piensa que la recolección de big data (concepto que se refiere al almacenamiento de grandes cantidades de información) relacionada con los estudiantes contribuye a mejorar y personalizar su educación. También opina que la tecnología generará cambios significativos en el área.

Algunos, sin embargo, no están convencidos de que un premio en metálico sea la mejor manera de mejorar la calidad y el acceso a la educación.

Diferencias

Dan Sarofian-Butin, fundador de la Escuela de Educación y Políticas Sociales de la Universidad Merrimack, en Massachusetts, EE.UU., opina que el dinero no es la forma de lograr cambios.

"En vez de otorgar una suma puntual en una oportunidad, espero que el Premio Yidan ayude al mantenimiento de las iniciativas a lo largo de un período de tiempo", señala.

Se buscan proyectos innovadores.

Se refiere al caso de programas de televisión como Dragons' Den y Shark Tank, series que se transmiten en Reino Unido y Estados Unidos, respectivamente, en las que los participantes le hacen propuestas de negocio a un panel que los ayuda al desarrollo de su idea.

"Lo que obtienen los ganadores en esos casos no es solo el dinero, también se benefician de la experiencia, los contactos de los empresarios que los patrocinan y la exposición nacional que obtienen".

Y añade: "Por eso, un concurso educativo con verdadera influencia, debería concebir un mecanismo de sostenibilidad, guía y conexiones laborales".

Andreas Schleicher, director educativo de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), considera que la competencia es un incentivo para la innovación en el sector.

"En las encuestas que hemos realizado entre los maestros, menos de un cuarto ha dicho que sus innovaciones serían reconocidas. El sistema existente en la actual implica que, incluso si hay buenas ideas, éstas no se aprovechan", indicó.

Las nominaciones para el Premio Yidan se aceptarán hasta marzo y los nombres de los ganadores se conocerán en septiembre.


Persiste rezago en mobiliario y equipo básico en primarias


http://www.jornada.unam.mx/2017/01/25/sociedad/035n1soc

Laura Poy Solano
Periódico La Jornada
Miércoles 25 de enero de 2017, p. 35

Al menos 11 por ciento carece de libros o biblioteca, revela un estudio del INEE

Sólo en 23% de los centros escolares maestros y alumnos tienen acceso a Internet

En México al menos 11 por ciento de escuelas primarias no tiene libros o biblioteca, mientras en 54 por ciento los planteles carece de libreros o estantes para colocar sus materiales.

De acuerdo con los resultados de la Evaluación de Condiciones Básicas para la Enseñanza y el Aprendizaje (Ecea), elaborado por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), sólo 23 por ciento de centros escolares de primaria tiene acceso a Internet, tanto para docentes como para alumnos, en 57 por ciento no disponen de éste y 20 por ciento únicamente cuenta con acceso para profesores y directivos.

El reporte, denominado Mobiliario y equipo básico para la enseñanza y el aprendizaje, revela en cuanto a mobiliario que si bien 78 por ciento de grupos de cuarto a sexto grado de primaria cuenta con muebles para sentarse y escribir en buenas o regulares condiciones para todos los alumnos, 22 por ciento no tiene mobiliario en condiciones aceptables.

Por lo que respecta a equipamiento, se estima que 2 por ciento de salones de primaria no tiene pizarrón y en 22 por ciento su estado es de deterioro, pues profesores y alumnos reportaron que se les dificulta escribir. A ello se suma que 57 por ciento de planteles no tiene acceso a computadoras que funcionen, por lo cual sólo cuatro de cada 10 acceden a un equipo que opera en buenas condiciones.

Al evaluar si existe mobiliario suficiente y adecuado en las escuelas primarias del país y si hay equipamiento de apoyo para la enseñanza y el aprendizaje, el INEE detectó que tanto en primarias generales, multigrado, indígenas multigrado, no multigrado, comunitarias y privadas se enfrentan desafíos.

Los resultados de la Ecea en cuanto a mobiliario escolar y equipamiento, destaca el organismo autónomo, muestran inequidad en detrimento de las escuelas que se encuentran en los contextos más desfavorables, pues si se considera el porcentaje de escuelas que carecen de pizarrón, las primarias comunitarias –donde se atiende a la población rural de mayor pobreza– reportan 6 por ciento, frente a una media nacional de 2 por ciento, y 5 por ciento de alumnos no cuenta con un mueble para sentarse y escribir.

Las primarias indígenas multigrado –en las que un docente atiende en la misma aula a alumnos de diferentes grados escolares– reportan que 8 por ciento carece de pizarrón y 4 por ciento de alumnos no tiene dónde sentarse y escribir, mientras 14 por ciento de esas escuelas no tiene libros o biblioteca escolar.

En contraste, las primarias generales, en las cuales cada grado escolar cuenta con un maestro y se ubican en comunidades de más de 2 mil 500 habitantes, uno por ciento de esos planteles carece de pizarrones y todos los alumnos cuentan con un mueble para sentarse y escribir. En las primarias privadas sólo 5 por ciento reporta que debido a las condiciones del pizarrón escriben en él con dificultad, pero en 15 por ciento se reportó que no tenían libros o biblioteca.

Esas condiciones de acceso a mobiliario y equipamiento, afirma el INEE, revelan la forma insuficiente y desigual en que opera el sistema educativo, el cual, lejos de implementar medidas de equidad, reproduce un círculo de pobreza al brindar servicios de menor calidad a la poblaciones que se encuentran en mayor desventaja social.


Niños japoneses, la competencia sin límites




La educación en Finlandia (Documental "Were to invade Next" - Michael Moore)




La educación en México, con o sin Reforma, está por los suelos: 17 estados están reprobados


http://www.sinembargo.mx/24-06-2016/3057163

Por Redacción / Sin Embargo junio 24, 2016

La educación en México está reprobada, y esta es una realidad en la que la Reforma Educativa no influye, ni siquiera cuenta. Así lo dicen al menos un informe de una Organización No Gubernamental, otro más de la OCDE e incluso uno del propio Gobierno federal, que destacan el rezago en aprendizaje, permanencia, condiciones materiales, sistemas de apoyo y nivel de gasto público en todos los estados del país, lo que significa que el Estado mexicano, en todos los niveles de Gobierno, incumple con su responsabilidad de garantizar el derecho constitucional de los niños a aprender.

Ciudad de México, 24 de junio (SinEmbargo).– Tres informes publicados en los últimos siete meses –entre noviembre de 2015 y junio de 2016– coinciden en que, con o sin la aplicación de la Reforma Educativa, la educación en México está reprobada en rubros como calidad del aprendizaje; promedio de permanencia y escolaridad; nivel y distribución del gasto público; competencias como lectura, matemáticas y ciencias; falta de condiciones básicas en los planteles y desigualdad de servicios educativos en las poblaciones más vulnerables, entre otras.

Este martes, la organización Mexicanos Primero dio a conocer los resultados de su estudio “Índice de Cumplimiento de la Responsabilidad Educativa-Estatal 2016” (ICRE-E 2016), donde se compara a las 32 entidades federativas de la República Mexicana, tomando en cuenta el contexto socioeconómico, a través de Resultados Educativos [aprendizaje y permanencia] y Condiciones Educativas [personas, relaciones y procesos de aprendizaje, condiciones materiales y sistema de apoyo].

Con estas referencias, el organismo encontró que ninguno de los 32 estados del país cumple con la responsabilidad de garantizar el derecho de los niños a aprender, pues en una escala de uno a 100 puntos no hubo uno que rebasara incluso los 80.

Además, del total de las entidades 17 se situaron con calificación por debajo de los 60 puntos, lo que de acuerdo con ese indicador significa que están reprobados y tienen problemas serios para otorgar el derecho a la educación de los alumnos.

Los 17 peor calificados en el ICRE-E-2016 fueron: Quintana Roo, con 5.9 de calificación; Sinaloa, con 5.8; Querétaro, con 5.7; Sonora, con 5.6; Tamaulipas, con 5.6; Morelos, con 5.5; Baja California, con 5.4; Durango, con 5.2; Nayarit, con 5.2; San Luis Potosí, con 5.2; Jalisco, con 5.2; Guanajuato, con 5.1;, Guerrero, con 5.1; Veracruz, con 4.6; Michoacán, con 3.8; Oaxaca, con 3.7, y Chiapas, con 3.4 puntos.

En tanto, los mejores calificados en el indicador fueron; Aguascalientes, con 7.4; Zacatecas, con 6.8; Colima, con 6.7; Ciudad de México, con 6.5; Coahuila, con 6.5; Puebla, con 6.4; Hidalgo, con 6.2; Nuevo León, con 6.2; Baja California Sur, con 6.2; Tlaxcala, con 6.2; Estado de México, con 6.2; Chihuahua, con 6.1; Tabasco, con 6.1; Yucatán, con 6.0, y Campeche, con 6.0 puntos.

Los resultados son también dramáticos en cuanto a la medición del componente “aprendizaje”, donde sólo Puebla alcanzó una calificación aprobatoria, de 70.4 puntos, y el resto de los estados quedaron reprobados al no alcanzar indicadores por arriba de los 60 puntos.

El Índice reveló, entre otros muchos rubros, que de cada 100 niños que entran a primero de Primaria, seis años después 80 son los que entran a Secundaria; luego de tres años son 52 los que llegan al Bachillerato y en tres años más sólo 16 inician los estudios de Licenciatura.

Además, destacó, el promedio nacional de escolaridad en el país es de 8.8 años; es decir, los mexicanos estudian en promedio hasta el segundo año de Secundaria, mientras que en Noruega la escolaridad es de 13.9 años [educación superior], en Estados Unidos es de 13.3 años [educación superior], en Canadá es de 13.2 años [educación superior], en Corea es de 12 años [Bachillerato concluido] y en Chile es de 10.6 años [primer año de Bachillerato].

En el aprendizaje en Ciencias, por ejemplo, el 47 por ciento de los alumnos mexicanos tienen un nivel de entre cero y uno, es decir de reprobados, cuando los estándares internacionales de acuerdo con los resultados del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes o Informe PISA marcan como calificaciones adecuadas el nivel tres y alto el de cuatro, cinco y seis. Sólo el 2.2 por ciento de los alumnos mexicanos reporta un nivel alto.

Lo mismo sucede en el conocimiento de las matemáticas, donde 54.7 por ciento está en el nivel de cero y uno, y sólo 4.3 por ciento está en el nivel alto.

En cuanto a lectura, 41.1 por ciento está entre cero y uno, y 4.9 por ciento en los niveles más altos de aprendizaje.

Una de las conclusiones de este indicador pinta con toda claridad la enorme problemática educativa que vive México en nuestros días.

“Al ritmo que vamos nos tomará 77 años alcanzar el promedio mundial en ciencias y 149 años para alcanzar al primer lugar”.

EFECTOS DE LA DESIGUALDAD

El 15 de junio pasado, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), un organismo del Gobierno mexicano, presentó a los integrantes de la Comisión de Educación Pública y Servicios Educativos de la Cámara de Diputados el “Informe 2016. La Educación Obligatoria en México”.

En esa ocasión, Sylvia Schmelkes, Consejera Presidenta del INEE, reconoció que la posibilidad de permanencia de los alumnos en la escuela disminuye conforme se avanza entre niveles educativos. También dijo que una cantidad importante de alumnos de Preescolar llega a la Primaria con aprendizajes insuficientes, y que existen enormes brechas en los aprendizajes de los alumnos según los tipos de escuelas.

La funcionaria destacó que en México se observan tendencias positivas en el aprendizaje de los estudiantes, pero insuficientes para lograr la metas educativas esperadas.

“Para alcanzar el cumplimiento del derecho a una educación de calidad se requiere de una distribución más equitativa del gasto público y una atención prioritaria de los programas que buscan la equidad”, afirmó. Por ello dijo que es necesario mejorar con urgencia los servicios educativos de las poblaciones más vulnerables y de menor desempeño, pues es en las escuelas indígenas y comunitarias, en las zonas más marginadas y en las familias con menores recursos donde se registran los resultados de aprendizaje más bajos.

Los resultados, expuso ante los diputados federales, muestran que el sistema educativo opera “de manera insuficiente y desigual”, y que en ninguna modalidad los centros escolares cuentan en su totalidad con las condiciones básicas.

En la tarea de cerrar las brechas educativas entre distintos grupos poblacionales ayudaría una mejor distribución del gasto y tomar en cuenta la población objetivo que debe ser atendida, “pues el costo de educar no es el mismo en los diferentes tipos de escuela y regiones del país, lo cual se agrava por la heterogeneidad estructural del sistema educativo”, planteó en su Informe la Consejera Presidenta del INEE.

GASTO INSUFICIENTE EN EDUCACIÓN

En noviembre de 2015, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que agrupa a los 36 países con mayor desarrollo del orbe, presentó el informe “Panorama de la Educación 2015”, que incluyó datos de 2012 y 2013. En una videoconferencia desde París, Francia, Gabriela Ramos, consejera especial del Secretario General de esta organización, José Ángel Gurría Treviño, dijo que el gasto total de México por estudiante es uno de los menores de los países que conforman el organismo.

En 2012, refirió, México invirtió 2 mil 600 dólares por estudiante de primaria, 3 mil por cada uno de secundaria y 8 mil 100 dólares por cada alumno de educación superior. Las cifras, destacó la funcionaria, están muy por debajo del promedio de la OCDE, cuyo gasto por estudiante ese año fue de 8 mil 200, 9 mil 500 y 15 mil dólares, en cada uno de los rubros citados.

Del gasto total mexicano para educación en 2012, sólo 2.5 por ciento se destinó a capital (activos que duran más de un año, como construcción, renovación y reparación importante de edificios escolares), el cual es mucho menor al promedio de 7.1 por ciento que en ese rubro invirtieron Brasil, Colombia, Irlanda, Portugal, Sudáfrica, Suiza y Turquía.

El reporte expuso que de 2005 a 2012 la población de mexicanos de 25 a 34 años que habían alcanzado la educación media superior creció de 38 a 46 por ciento, pero si bien se dio un incremento, el país está lejos de alcanzar el promedio de la organización que es de 83 por ciento. Además, sólo uno de cada tres adultos de 25 a 64 años de edad terminó ese nivel de educación.

Otro dato del informe dio cuenta que en el país el número de jóvenes de 15 a 19 años que se encuentran en educación pasó de 48 a 54 por ciento entre 2005 y 2013, pero pese a ese aumento México ‘‘fue uno de sólo dos países de la OCDE y asociados [el segundo fue Colombia] donde menos de 60 por ciento de las personas en esas edades estaban inscritos en el sistema educativo’’.

En el tema de los jóvenes que no estudian ni trabajan, el reporte precisó que el porcentaje de las mujeres de 20 a 24 años de edad que se encuentran en esa situación es ‘‘considerablemente mayor’’ al de los hombres en la misma edad. Entre 2000 y 2012 el número de mujeres en esa condición bajó de 46 a 39 por ciento, mientras en los hombres creció de 6 a 10 por ciento. El promedio de los países de la organización pasó de 22 a 19 por ciento para ellas en ese periodo y de 14 a 16 por ciento para ellos.

Gabriela Ramos detalló que México es el país de la OCDE con el promedio más alto de estudiantes por profesor. En 2013 había 32 alumnos por cada docente, cifra que es más del doble del promedio de la organización. Además, en las escuelas públicas hay 20 estudiantes más que en las privadas por maestro.

MALA CALIDAD EDUCATIVA

Antes, en junio de 2015, la misma Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos situó a México en el último lugar en materia de educación y competencias.

De acuerdo con el informe “¿Cómo va la vida?”, en México sólo 37 por ciento de los adultos de entre 25 y 64 años concluyó la Secundaria, muy por debajo del 75 por ciento que representa el promedio de la OCDE y uno de los más bajos entre los países miembros [además de Rusia y Brasil, que fueron agregados a este informe].

El organismo internacional situó la calidad de la educación en México 80 puntos debajo de su promedio, que es de 497 puntos: los estudiantes mexicanos obtuvieron 417 puntos de 600 del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (PISA) aplicado en el 2012 en los rubros de lectura, matemáticas y ciencia.

El informe destacó también que la diferencia en los resultados entre alumnos con el más alto nivel socioeconómico y con el más bajo nivel fue de 70 puntos, también menor al promedio de la OCDE: 96 puntos.

La OCDE expuso que la pobre formación educativa de los mexicanos tiene al país sumido en tal “mediocridad” productiva que, desde hace 20 años los indicadores de crecimiento económico de México van en picada y a la fecha son hasta 60% inferiores al promedio del resto de los países miembros.

Una de las principales razones de ese “mediocre rendimiento”, destacó el estudio “México, políticas prioritarias para aumentar las habilidades y el conocimiento de los mexicanos para una mayor productividad”, es el “pobre nivel de habilidades de su fuerza de trabajo” y su bajo desempeño escolar, esto a su vez causados por la poca calidad de un sistema educativo que dejó de ser atractivo y que, “en contraste con el resto de los países, no necesariamente reduce el riesgo de estar desempleado”.


La reforma a la educación en México


http://www.forbes.com.mx/la-reforma-a-la-educacion-en-mexico/#gs.sFNJjsM

La reforma educativa promulgada ubica únicamente algunos elementos administrativos, pero da escasas pistas sobre lo fundamental del proceso de enseñanza-aprendizaje.

La educación es uno de los elementos más importantes que las sociedades tienen para poder desarrollarse. Una persona con educación básica que le permita tener capacidades para resolver los problemas que enfrentamos todos los días, seguramente tendrá más éxito en su vida que una persona que no tenga esa educación mínima. En el lenguaje reciente, las competencias o las capacidades marcan distintos enfoques de esta discusión.

En México hemos tenido problemas para que todas las personas tengan educación y que ésta sea de calidad. Una educación de calidad implica que los maestros, alumnos, padres de familia y las personas que están alrededor de las escuelas, se comprometan a que la experiencia en el salón de clase forme personas capaces de ejercer su ciudadanía, resolver problemas cotidianos y tener la posibilidad de seguir en su proceso formativo.

Cuando las maestras y los maestros llegan a tiempo, pasan lista, cuentan con pizarrón, libros, etc. y tienen las herramientas básicas para poder transmitir conocimientos a sus alumnos y se comprometen, entonces cumplen con su función. Cuando las alumnas y alumnos asisten a clase con condiciones de nutrición y condiciones mínimas de aprovechamiento, entonces su logro educativo mejora.

Cuando los padres ven a la escuela, no como una guardería, sino como una parte importante del desarrollo de las capacidades de sus hijos y colaboran con el esfuerzo, entonces se logra una parte del esfuerzo. En México, la discusión sobre las escuelas de tiempo completo se ha asumido como necesaria para que las madres puedan trabajar, pero no se ha hecho énfasis en el modelo educativo, lo que realmente soporta una iniciativa de ese tipo.

Cuando en la construcción de la infraestructura educativa no se escatima en cubrir necesidades básicas, como baños, agua, etc., por no decir pizarrones, bancas o techos, entonces se abona al esfuerzo educativo. Cuando las maestras y maestros pueden actualizarse para ir junto con los alumnos en asumir las experiencias que la sociedad genera a través de su desarrollo común, entonces hay otro elemento de ayuda en este proceso.

Cuando todo esto, y otras cosas más, pueden ser medidas a través de sistemas de gestión y evaluadas para saber qué procesos, qué productos y resultados se han generado con el dinero que es de todos, entonces podemos corregir el rumbo e incorporar o establecer una crítica sobre lo que hacemos.

La reforma educativa que el Congreso pasó y el presidente promulgó, ubica únicamente algunos elementos como la contratación y evaluación de profesores, la administración del personal, etc., pero da escasas pistas para saber cuáles son los elementos fundamentales para ubicar la operación básica de las escuelas, las áreas de responsabilidad, el modelo educativo, el currículo, las horas de trabajo, los materiales, las técnicas didácticas, los objetos de aprendizaje, etc.

La educación es un proceso muy complejo que enfrenta grupos con diversos intereses, enfoques sobre los sistemas, recursos, infraestructura, perspectivas en los contenidos, horas de trabajo, etc. Sobre todo eso no se ha discutido y tampoco está en la mesa de negociación entre autoridades y maestros inconformes.

Es evidente que donde hay maestros hay posibilidades de control político. México no es el único ejemplo de ello, pues prácticamente en todos los países ocurre. Es más, ese no es el problema real del sistema educativo, sino aquel que tiene que ver con que nos estamos quedando muy atrás en la construcción de capacidades entre los niños y jóvenes mexicanos, que resentiremos en 15 o 20 años, cuando otros países que si hicieron la tarea, se ubiquen por encima de nosotros en desarrollos tecnológicos y de conocimiento en los que nosotros no hemos invertido.

De acuerdo a una proyección hecha por HSBC para el año 2050, México estará entre las 10 economías más grandes del mundo en ese año. Parte de la causa es el tamaño de la población, sin embargo ¿cuál será el aporte de nuestra economía al desarrollo de la región? Esa es una de las discusiones que resultan urgentes para orientar el espacio educativo.

Contacto:
Twitter: @aglopezm
Correo: anlopez@aol.com,

*Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México."

Gustavo López Montiel

Doctor en Ciencia Política por The New School for Social Research (New York). Profesor de Ciencia Política en el Departamento de Derecho y Relaciones Internacionales del Tec de Monterrey, Ciudad de México.


Hay más analfabetas indígenas, denuncian


https://prodigy.msn.com/es-mx/noticias/mexico/hay-m%C3%A1s-analfabetas-ind%C3%ADgenas-denuncian/ar-BBxzCSH?li=AAggpOd

En México, el analfabetismo en los que hablan alguna lengua indígena es cinco veces mayor que en el resto de la población; además, existe deserción escolar de niños y adolescentes en sus comunidades, por lo que es urgente exhortar a las autoridades educativas para que, en el ámbito de sus atribuciones, optimicen estrategias y programas encaminados a combatir esta situación, indicó la diputada Karina Sánchez Ruiz (NA).

La también secretaria de la Comisión de Asuntos Indígenas propuso exhortar a la Secretaría de Educación Pública (SEP) para que, a través de la Dirección General de Educación Indígena, refuerce el Programa para la Inclusión y la Equidad Educativa y fortalezca las estrategias destinadas a combatir la deserción escolar de infantes indígenas en el nivel básico.

Solicita a la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas para que, a través del Programa de Apoyo a la Educación Indígena, fortalezca y amplíe la permanencia, continuidad y conclusión de la formación educativa básica de niños y adolescentes de ese sector.

La legisladora afirmó que, a pesar de que el índice de analfabetismo de la población hablante de alguna lengua indígena disminuyó entre 2005 y 2010, de 34% a 27%, preocupa que mientras 90% de los niños de cinco años de edad cursan educación preescolar y asisten a la escuela en el país, la participación de infantes indígenas es de 76%.

En tanto, continuó, 84% de alumnos del primer año de primarias generales concluyeron el nivel, contra 64% de estudiantes de escuelas indígenas.

“La brecha escolar persiste, lo que significa que en el futuro habrá más analfabetas indígenas que no indígenas”, afirmó la también secretaria de la Comisión de Derechos Humanos.

Inegi: dos de cada tres no van al colegio. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) expuso que dos de cada tres niños, entre 6 y 14 años, que no asisten a la escuela son indígenas.

Resaltó que, a pesar de que México cuenta con un marco normativo sólido que reconoce el derecho a la educación de la población indígena, en la actualidad existe un número importante de menores de estas comunidades que no ejercen este derecho.

Datos emitidos por el Sistema Estadístico de Información, de la Dirección General de Educación Indígena, organismo perteneciente a la SEP, estableció que los servicios de educación indígena atienden alrededor de 1.3 millones de niños en 22 mil escuelas y se calcula que al menos 800 mil indígenas asisten a colegios que no son de sus poblaciones.

La dirección, declaró, cuenta con el Programa para la Inclusión y la Equidad Educativa, el cual pretende mayor cobertura y cumplir sus objetivos con todos los grupos de la población, mediante normas y apoyos para los servicios educativos públicos, así como el mejoramiento de infraestructura y equipamiento de instituciones de educación básica, media superior y superior de poblaciones en situación de vulnerabilidad.

La CDI cuenta con el Programa de Apoyo a la Educación Indígena, que tiene como objetivo apoyar la permanencia en la educación de niños y jóvenes indígenas, inscritos en escuelas públicas, a través de modelos diferenciados de atención.