Niños japoneses, la competencia sin límites




La educación en Finlandia (Documental "Were to invade Next" - Michael Moore)




La educación en México, con o sin Reforma, está por los suelos: 17 estados están reprobados


http://www.sinembargo.mx/24-06-2016/3057163

Por Redacción / Sin Embargo junio 24, 2016

La educación en México está reprobada, y esta es una realidad en la que la Reforma Educativa no influye, ni siquiera cuenta. Así lo dicen al menos un informe de una Organización No Gubernamental, otro más de la OCDE e incluso uno del propio Gobierno federal, que destacan el rezago en aprendizaje, permanencia, condiciones materiales, sistemas de apoyo y nivel de gasto público en todos los estados del país, lo que significa que el Estado mexicano, en todos los niveles de Gobierno, incumple con su responsabilidad de garantizar el derecho constitucional de los niños a aprender.

Ciudad de México, 24 de junio (SinEmbargo).– Tres informes publicados en los últimos siete meses –entre noviembre de 2015 y junio de 2016– coinciden en que, con o sin la aplicación de la Reforma Educativa, la educación en México está reprobada en rubros como calidad del aprendizaje; promedio de permanencia y escolaridad; nivel y distribución del gasto público; competencias como lectura, matemáticas y ciencias; falta de condiciones básicas en los planteles y desigualdad de servicios educativos en las poblaciones más vulnerables, entre otras.

Este martes, la organización Mexicanos Primero dio a conocer los resultados de su estudio “Índice de Cumplimiento de la Responsabilidad Educativa-Estatal 2016” (ICRE-E 2016), donde se compara a las 32 entidades federativas de la República Mexicana, tomando en cuenta el contexto socioeconómico, a través de Resultados Educativos [aprendizaje y permanencia] y Condiciones Educativas [personas, relaciones y procesos de aprendizaje, condiciones materiales y sistema de apoyo].

Con estas referencias, el organismo encontró que ninguno de los 32 estados del país cumple con la responsabilidad de garantizar el derecho de los niños a aprender, pues en una escala de uno a 100 puntos no hubo uno que rebasara incluso los 80.

Además, del total de las entidades 17 se situaron con calificación por debajo de los 60 puntos, lo que de acuerdo con ese indicador significa que están reprobados y tienen problemas serios para otorgar el derecho a la educación de los alumnos.

Los 17 peor calificados en el ICRE-E-2016 fueron: Quintana Roo, con 5.9 de calificación; Sinaloa, con 5.8; Querétaro, con 5.7; Sonora, con 5.6; Tamaulipas, con 5.6; Morelos, con 5.5; Baja California, con 5.4; Durango, con 5.2; Nayarit, con 5.2; San Luis Potosí, con 5.2; Jalisco, con 5.2; Guanajuato, con 5.1;, Guerrero, con 5.1; Veracruz, con 4.6; Michoacán, con 3.8; Oaxaca, con 3.7, y Chiapas, con 3.4 puntos.

En tanto, los mejores calificados en el indicador fueron; Aguascalientes, con 7.4; Zacatecas, con 6.8; Colima, con 6.7; Ciudad de México, con 6.5; Coahuila, con 6.5; Puebla, con 6.4; Hidalgo, con 6.2; Nuevo León, con 6.2; Baja California Sur, con 6.2; Tlaxcala, con 6.2; Estado de México, con 6.2; Chihuahua, con 6.1; Tabasco, con 6.1; Yucatán, con 6.0, y Campeche, con 6.0 puntos.

Los resultados son también dramáticos en cuanto a la medición del componente “aprendizaje”, donde sólo Puebla alcanzó una calificación aprobatoria, de 70.4 puntos, y el resto de los estados quedaron reprobados al no alcanzar indicadores por arriba de los 60 puntos.

El Índice reveló, entre otros muchos rubros, que de cada 100 niños que entran a primero de Primaria, seis años después 80 son los que entran a Secundaria; luego de tres años son 52 los que llegan al Bachillerato y en tres años más sólo 16 inician los estudios de Licenciatura.

Además, destacó, el promedio nacional de escolaridad en el país es de 8.8 años; es decir, los mexicanos estudian en promedio hasta el segundo año de Secundaria, mientras que en Noruega la escolaridad es de 13.9 años [educación superior], en Estados Unidos es de 13.3 años [educación superior], en Canadá es de 13.2 años [educación superior], en Corea es de 12 años [Bachillerato concluido] y en Chile es de 10.6 años [primer año de Bachillerato].

En el aprendizaje en Ciencias, por ejemplo, el 47 por ciento de los alumnos mexicanos tienen un nivel de entre cero y uno, es decir de reprobados, cuando los estándares internacionales de acuerdo con los resultados del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes o Informe PISA marcan como calificaciones adecuadas el nivel tres y alto el de cuatro, cinco y seis. Sólo el 2.2 por ciento de los alumnos mexicanos reporta un nivel alto.

Lo mismo sucede en el conocimiento de las matemáticas, donde 54.7 por ciento está en el nivel de cero y uno, y sólo 4.3 por ciento está en el nivel alto.

En cuanto a lectura, 41.1 por ciento está entre cero y uno, y 4.9 por ciento en los niveles más altos de aprendizaje.

Una de las conclusiones de este indicador pinta con toda claridad la enorme problemática educativa que vive México en nuestros días.

“Al ritmo que vamos nos tomará 77 años alcanzar el promedio mundial en ciencias y 149 años para alcanzar al primer lugar”.

EFECTOS DE LA DESIGUALDAD

El 15 de junio pasado, el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), un organismo del Gobierno mexicano, presentó a los integrantes de la Comisión de Educación Pública y Servicios Educativos de la Cámara de Diputados el “Informe 2016. La Educación Obligatoria en México”.

En esa ocasión, Sylvia Schmelkes, Consejera Presidenta del INEE, reconoció que la posibilidad de permanencia de los alumnos en la escuela disminuye conforme se avanza entre niveles educativos. También dijo que una cantidad importante de alumnos de Preescolar llega a la Primaria con aprendizajes insuficientes, y que existen enormes brechas en los aprendizajes de los alumnos según los tipos de escuelas.

La funcionaria destacó que en México se observan tendencias positivas en el aprendizaje de los estudiantes, pero insuficientes para lograr la metas educativas esperadas.

“Para alcanzar el cumplimiento del derecho a una educación de calidad se requiere de una distribución más equitativa del gasto público y una atención prioritaria de los programas que buscan la equidad”, afirmó. Por ello dijo que es necesario mejorar con urgencia los servicios educativos de las poblaciones más vulnerables y de menor desempeño, pues es en las escuelas indígenas y comunitarias, en las zonas más marginadas y en las familias con menores recursos donde se registran los resultados de aprendizaje más bajos.

Los resultados, expuso ante los diputados federales, muestran que el sistema educativo opera “de manera insuficiente y desigual”, y que en ninguna modalidad los centros escolares cuentan en su totalidad con las condiciones básicas.

En la tarea de cerrar las brechas educativas entre distintos grupos poblacionales ayudaría una mejor distribución del gasto y tomar en cuenta la población objetivo que debe ser atendida, “pues el costo de educar no es el mismo en los diferentes tipos de escuela y regiones del país, lo cual se agrava por la heterogeneidad estructural del sistema educativo”, planteó en su Informe la Consejera Presidenta del INEE.

GASTO INSUFICIENTE EN EDUCACIÓN

En noviembre de 2015, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que agrupa a los 36 países con mayor desarrollo del orbe, presentó el informe “Panorama de la Educación 2015”, que incluyó datos de 2012 y 2013. En una videoconferencia desde París, Francia, Gabriela Ramos, consejera especial del Secretario General de esta organización, José Ángel Gurría Treviño, dijo que el gasto total de México por estudiante es uno de los menores de los países que conforman el organismo.

En 2012, refirió, México invirtió 2 mil 600 dólares por estudiante de primaria, 3 mil por cada uno de secundaria y 8 mil 100 dólares por cada alumno de educación superior. Las cifras, destacó la funcionaria, están muy por debajo del promedio de la OCDE, cuyo gasto por estudiante ese año fue de 8 mil 200, 9 mil 500 y 15 mil dólares, en cada uno de los rubros citados.

Del gasto total mexicano para educación en 2012, sólo 2.5 por ciento se destinó a capital (activos que duran más de un año, como construcción, renovación y reparación importante de edificios escolares), el cual es mucho menor al promedio de 7.1 por ciento que en ese rubro invirtieron Brasil, Colombia, Irlanda, Portugal, Sudáfrica, Suiza y Turquía.

El reporte expuso que de 2005 a 2012 la población de mexicanos de 25 a 34 años que habían alcanzado la educación media superior creció de 38 a 46 por ciento, pero si bien se dio un incremento, el país está lejos de alcanzar el promedio de la organización que es de 83 por ciento. Además, sólo uno de cada tres adultos de 25 a 64 años de edad terminó ese nivel de educación.

Otro dato del informe dio cuenta que en el país el número de jóvenes de 15 a 19 años que se encuentran en educación pasó de 48 a 54 por ciento entre 2005 y 2013, pero pese a ese aumento México ‘‘fue uno de sólo dos países de la OCDE y asociados [el segundo fue Colombia] donde menos de 60 por ciento de las personas en esas edades estaban inscritos en el sistema educativo’’.

En el tema de los jóvenes que no estudian ni trabajan, el reporte precisó que el porcentaje de las mujeres de 20 a 24 años de edad que se encuentran en esa situación es ‘‘considerablemente mayor’’ al de los hombres en la misma edad. Entre 2000 y 2012 el número de mujeres en esa condición bajó de 46 a 39 por ciento, mientras en los hombres creció de 6 a 10 por ciento. El promedio de los países de la organización pasó de 22 a 19 por ciento para ellas en ese periodo y de 14 a 16 por ciento para ellos.

Gabriela Ramos detalló que México es el país de la OCDE con el promedio más alto de estudiantes por profesor. En 2013 había 32 alumnos por cada docente, cifra que es más del doble del promedio de la organización. Además, en las escuelas públicas hay 20 estudiantes más que en las privadas por maestro.

MALA CALIDAD EDUCATIVA

Antes, en junio de 2015, la misma Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos situó a México en el último lugar en materia de educación y competencias.

De acuerdo con el informe “¿Cómo va la vida?”, en México sólo 37 por ciento de los adultos de entre 25 y 64 años concluyó la Secundaria, muy por debajo del 75 por ciento que representa el promedio de la OCDE y uno de los más bajos entre los países miembros [además de Rusia y Brasil, que fueron agregados a este informe].

El organismo internacional situó la calidad de la educación en México 80 puntos debajo de su promedio, que es de 497 puntos: los estudiantes mexicanos obtuvieron 417 puntos de 600 del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (PISA) aplicado en el 2012 en los rubros de lectura, matemáticas y ciencia.

El informe destacó también que la diferencia en los resultados entre alumnos con el más alto nivel socioeconómico y con el más bajo nivel fue de 70 puntos, también menor al promedio de la OCDE: 96 puntos.

La OCDE expuso que la pobre formación educativa de los mexicanos tiene al país sumido en tal “mediocridad” productiva que, desde hace 20 años los indicadores de crecimiento económico de México van en picada y a la fecha son hasta 60% inferiores al promedio del resto de los países miembros.

Una de las principales razones de ese “mediocre rendimiento”, destacó el estudio “México, políticas prioritarias para aumentar las habilidades y el conocimiento de los mexicanos para una mayor productividad”, es el “pobre nivel de habilidades de su fuerza de trabajo” y su bajo desempeño escolar, esto a su vez causados por la poca calidad de un sistema educativo que dejó de ser atractivo y que, “en contraste con el resto de los países, no necesariamente reduce el riesgo de estar desempleado”.


La reforma a la educación en México


http://www.forbes.com.mx/la-reforma-a-la-educacion-en-mexico/#gs.sFNJjsM

La reforma educativa promulgada ubica únicamente algunos elementos administrativos, pero da escasas pistas sobre lo fundamental del proceso de enseñanza-aprendizaje.

La educación es uno de los elementos más importantes que las sociedades tienen para poder desarrollarse. Una persona con educación básica que le permita tener capacidades para resolver los problemas que enfrentamos todos los días, seguramente tendrá más éxito en su vida que una persona que no tenga esa educación mínima. En el lenguaje reciente, las competencias o las capacidades marcan distintos enfoques de esta discusión.

En México hemos tenido problemas para que todas las personas tengan educación y que ésta sea de calidad. Una educación de calidad implica que los maestros, alumnos, padres de familia y las personas que están alrededor de las escuelas, se comprometan a que la experiencia en el salón de clase forme personas capaces de ejercer su ciudadanía, resolver problemas cotidianos y tener la posibilidad de seguir en su proceso formativo.

Cuando las maestras y los maestros llegan a tiempo, pasan lista, cuentan con pizarrón, libros, etc. y tienen las herramientas básicas para poder transmitir conocimientos a sus alumnos y se comprometen, entonces cumplen con su función. Cuando las alumnas y alumnos asisten a clase con condiciones de nutrición y condiciones mínimas de aprovechamiento, entonces su logro educativo mejora.

Cuando los padres ven a la escuela, no como una guardería, sino como una parte importante del desarrollo de las capacidades de sus hijos y colaboran con el esfuerzo, entonces se logra una parte del esfuerzo. En México, la discusión sobre las escuelas de tiempo completo se ha asumido como necesaria para que las madres puedan trabajar, pero no se ha hecho énfasis en el modelo educativo, lo que realmente soporta una iniciativa de ese tipo.

Cuando en la construcción de la infraestructura educativa no se escatima en cubrir necesidades básicas, como baños, agua, etc., por no decir pizarrones, bancas o techos, entonces se abona al esfuerzo educativo. Cuando las maestras y maestros pueden actualizarse para ir junto con los alumnos en asumir las experiencias que la sociedad genera a través de su desarrollo común, entonces hay otro elemento de ayuda en este proceso.

Cuando todo esto, y otras cosas más, pueden ser medidas a través de sistemas de gestión y evaluadas para saber qué procesos, qué productos y resultados se han generado con el dinero que es de todos, entonces podemos corregir el rumbo e incorporar o establecer una crítica sobre lo que hacemos.

La reforma educativa que el Congreso pasó y el presidente promulgó, ubica únicamente algunos elementos como la contratación y evaluación de profesores, la administración del personal, etc., pero da escasas pistas para saber cuáles son los elementos fundamentales para ubicar la operación básica de las escuelas, las áreas de responsabilidad, el modelo educativo, el currículo, las horas de trabajo, los materiales, las técnicas didácticas, los objetos de aprendizaje, etc.

La educación es un proceso muy complejo que enfrenta grupos con diversos intereses, enfoques sobre los sistemas, recursos, infraestructura, perspectivas en los contenidos, horas de trabajo, etc. Sobre todo eso no se ha discutido y tampoco está en la mesa de negociación entre autoridades y maestros inconformes.

Es evidente que donde hay maestros hay posibilidades de control político. México no es el único ejemplo de ello, pues prácticamente en todos los países ocurre. Es más, ese no es el problema real del sistema educativo, sino aquel que tiene que ver con que nos estamos quedando muy atrás en la construcción de capacidades entre los niños y jóvenes mexicanos, que resentiremos en 15 o 20 años, cuando otros países que si hicieron la tarea, se ubiquen por encima de nosotros en desarrollos tecnológicos y de conocimiento en los que nosotros no hemos invertido.

De acuerdo a una proyección hecha por HSBC para el año 2050, México estará entre las 10 economías más grandes del mundo en ese año. Parte de la causa es el tamaño de la población, sin embargo ¿cuál será el aporte de nuestra economía al desarrollo de la región? Esa es una de las discusiones que resultan urgentes para orientar el espacio educativo.

Contacto:
Twitter: @aglopezm
Correo: anlopez@aol.com,

*Las opiniones expresadas son sólo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la línea editorial de Forbes México."

Gustavo López Montiel

Doctor en Ciencia Política por The New School for Social Research (New York). Profesor de Ciencia Política en el Departamento de Derecho y Relaciones Internacionales del Tec de Monterrey, Ciudad de México.


Hay más analfabetas indígenas, denuncian


https://prodigy.msn.com/es-mx/noticias/mexico/hay-m%C3%A1s-analfabetas-ind%C3%ADgenas-denuncian/ar-BBxzCSH?li=AAggpOd

En México, el analfabetismo en los que hablan alguna lengua indígena es cinco veces mayor que en el resto de la población; además, existe deserción escolar de niños y adolescentes en sus comunidades, por lo que es urgente exhortar a las autoridades educativas para que, en el ámbito de sus atribuciones, optimicen estrategias y programas encaminados a combatir esta situación, indicó la diputada Karina Sánchez Ruiz (NA).

La también secretaria de la Comisión de Asuntos Indígenas propuso exhortar a la Secretaría de Educación Pública (SEP) para que, a través de la Dirección General de Educación Indígena, refuerce el Programa para la Inclusión y la Equidad Educativa y fortalezca las estrategias destinadas a combatir la deserción escolar de infantes indígenas en el nivel básico.

Solicita a la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas para que, a través del Programa de Apoyo a la Educación Indígena, fortalezca y amplíe la permanencia, continuidad y conclusión de la formación educativa básica de niños y adolescentes de ese sector.

La legisladora afirmó que, a pesar de que el índice de analfabetismo de la población hablante de alguna lengua indígena disminuyó entre 2005 y 2010, de 34% a 27%, preocupa que mientras 90% de los niños de cinco años de edad cursan educación preescolar y asisten a la escuela en el país, la participación de infantes indígenas es de 76%.

En tanto, continuó, 84% de alumnos del primer año de primarias generales concluyeron el nivel, contra 64% de estudiantes de escuelas indígenas.

“La brecha escolar persiste, lo que significa que en el futuro habrá más analfabetas indígenas que no indígenas”, afirmó la también secretaria de la Comisión de Derechos Humanos.

Inegi: dos de cada tres no van al colegio. El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) expuso que dos de cada tres niños, entre 6 y 14 años, que no asisten a la escuela son indígenas.

Resaltó que, a pesar de que México cuenta con un marco normativo sólido que reconoce el derecho a la educación de la población indígena, en la actualidad existe un número importante de menores de estas comunidades que no ejercen este derecho.

Datos emitidos por el Sistema Estadístico de Información, de la Dirección General de Educación Indígena, organismo perteneciente a la SEP, estableció que los servicios de educación indígena atienden alrededor de 1.3 millones de niños en 22 mil escuelas y se calcula que al menos 800 mil indígenas asisten a colegios que no son de sus poblaciones.

La dirección, declaró, cuenta con el Programa para la Inclusión y la Equidad Educativa, el cual pretende mayor cobertura y cumplir sus objetivos con todos los grupos de la población, mediante normas y apoyos para los servicios educativos públicos, así como el mejoramiento de infraestructura y equipamiento de instituciones de educación básica, media superior y superior de poblaciones en situación de vulnerabilidad.

La CDI cuenta con el Programa de Apoyo a la Educación Indígena, que tiene como objetivo apoyar la permanencia en la educación de niños y jóvenes indígenas, inscritos en escuelas públicas, a través de modelos diferenciados de atención.


“Tragedia educativa mayúscula”, demostrada en prueba PISA: especialista


http://aristeguinoticias.com/0712/mexico/tragedia-educativa-mayuscula-demostrada-en-prueba-pisa-especialista/

Si México no mejora la calidad de su educación, se estará condenando a la mediocridad, alertó Marco Antonio Fernández de México Evalúa.

Los resultados de la prueba Pisa demuestran que México vive una “tragedia educativa mayúscula” ante la que los gobiernos y la sociedad no pueden ser omisos, pues de lo contrario se estará condenando al país a la mediocridad, advirtió Marco Antonio Fernández.

El especialista en temas educativos de la organización México Evalúa apuntó que el reporte “Pisa, América Latina y El Caribe, ¿Cómo le fue a la región?”, le produce “tristeza, frustración e indignación”.

En entrevista con Aristegui Noticias, el también miembro de la Escuela de Gobierno del Tec de Monterrey, reveló que “desde hace 15 años, cuando se aplicó la primera prueba Pisa, México no ha reportado ninguna mejora en matemáticas, ciencias o lectura y nuestros estudiantes se encuentran en niveles básicos o mal desempeño“.

Aseguró que estos resultados no implican necesariamente el fracaso de la Reforma Educativa impulsada por el gobierno de Enrique Peña Nieto, ya que comenzó apenas a implementarse en 2014 y “habrá que esperar si impactará o no” en la calidad de este servicio.

Sin embargo, alertó que no ve signos positivos con lo que está ocurriendo en los estados: “no se ha transparentado la asignación de plazas; los docentes no están recibiendo tutorías para su capacitación; continúa el pago a comisionados, y persisten los aviadores en la nómina. Todos estos son elementos que minan la Reforma Educativa”.

Marco Antonio Fernández subrayó que todo esto demuestra que persisten las “prácticas de corrupción y clientelismo” en el reparto de las plazas docentes y la distribución del presupuesto educativo.

El especialista destacó que lo grave es que entre los gobiernos estatales y el Federal “hay una serie de omisiones y complicidades” que permiten estas situaciones.

“Sería una nueva tragedia que en tres años, cuando se aplique nuevamente la prueba Pisa, México no haya logrado avance alguno. Se estaría condenando a la mediocridad, a empleos de mala calidad, a no ser competitivos ante el mundo y a tener ciudadanos deficientes”.

Por ello, el integrante de México Evalúa destacó que “la inacción es inaceptable” y que los padres de familia tienen que asumir un rol más activo “y no solo dejar a los niños en las escuelas, no toda la responsabilidad educativa es del docente“.

Mientras que las organizaciones y la sociedad deben exigir a las escuelas públicas y privadas que rindan cuentas de los recursos que reciben y de las ausencias de los profesores; así como a los secretarios de educación de los estados y a los gobernadores que cumplan con sus atribuciones “y no le echen la bolita a la SEP“.

Concluyó que, por desgracia, las autoridades solo actúan cuando reciben “un guamazo político”.


Estados usaron mal dinero de educación; daño patrimonial por 7 mil 886 mdp


http://prodigy.msn.com/es-mx/noticias/mexico/estados-usaron-mal-dinero-de-educaci%c3%b3n-da%c3%b1o-patrimonial-por-7-mil-886-mdp/ar-AAl9E6n?li=AAggXBN&ocid=SL5MDHP

Con dos años ya de desaparecido, el Fondo de Aportaciones para la Educación Básica y Normal (FAEB) cerró sus operaciones oficiales con un daño patrimonial por siete mil 886 millones 643 mil 500 pesos, porque los estados de Oaxaca, Chiapas, Michoacán, Sinaloa, Tabasco y Colima utilizaron esos fondos para pago de aviadores, deudas de otras partidas y para cubrir sus acuerdos sindicales.

Con una sola demanda penal, Michoacán debe responder por el uso incorrecto de dos mil 467 millones 638 mil pesos, por la violación de la normatividad en la aplicación del dinero, y con tres demandas Oaxaca debe explicar el uso de dos mil 325 millones 115 mil 700 pesos, por utilizarlos para atender sus compromisos con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), con comisiones sindicales no autorizadas y pagadas, así como para cubrir el sueldo de aviadores.

El FAEB fue uno de los Fondos federalizados que todos los gobiernos estatales usaron como caja chica para cubrir otros gastos y hace dos años se transformó en el Fondo de Operaciones para la Nómina Educativa y el Gasto Operativo, que administra centralmente la SEP.

Las irregularidades detectadas llevaron a la Auditoría Superior de la Federación (ASF) a presentar nueve denuncias penales, por delitos cometidos desde 2012 hasta 2014 contra los estados de Oaxaca, Michoacán, Sinaloa, Tabasco, Colima y Chiapas, contra la cual interpuso dos denuncias de hechos por las irregularidades detectadas en 2014, es decir, último en que funcionó el FAEB.

Las nueve denuncias penales involucran un total de siete mil 886 millones 643 mil 500 pesos; pero el 60.7% de ese dinero involucra sólo a dos entidades, Oaxaca y Michoacán, pues juntas suman daños patrimoniales por cuatro mil 792 millones 753 mil 700 pesos.

Con base en la información de la ASF, que puede ser consultada en su sitio web, como resultado de la revisión de las cuentas públicas del 2012, interpuso tres demandas penales contra los gobiernos de Tabasco, Sinaloa y Oaxaca.

La auditoría número 533 mostró que Tabasco mezcló 790 millones 273 mil 700 pesos del FAEB con otros fondos presupuestales, lo cual no está autorizado, pues el FAEB estaba etiquetado de origen sólo para educación; otros 10 millones 314 mil 800 pesos los destinó a rubros que no estaban autorizados y 27 millones 997 mil 100 pesos a comisiones sindicales indebidas; el daño patrimonial total fue de 828 millones 585 mil 600 pesos.

Otra auditoría, la 531, aplicada a las finanzas de Sinaloa, permitió a la ASF detectar que 509 millones 913 mil pesos del FAEB los trasladó a otras cuentas; pagó 151 millones 987 mil 300 pesos a empleados que no acudieron a su centro de trabajo; 160 millones 319 mil 700 pesos a empleados que fueron contratados, a pesar de no cumplir con los requisitos, y 49 millones 344 mil 800 pesos se destinaron a operaciones no autorizadas, para hacer un total de 871 millones 564.8 mil pesos en daño patrimonial.

Al gobierno de Oaxaca, ya encabezado por Gabino Cué, le detectaron en la auditoría 524 que canalizó 14 millones 147 mil 700 pesos a centros de trabajo que no estaban autorizados para recibir dinero del FAEB; 21 millones 445 mil 700 pesos al pago de aviadores; 485 millones 959 mil 700 pesos al pago de Adefas; 262 millones 30 mil 100 pesos a satisfacer los acuerdos con la CNTE; 49 millones 439 mil 700 pesos para el pago indebido a comisiones sindicales y 112 millones 277 mil 300 pesos para cubrir adeudos por el impuesto de 2% sobre nómina; en esa demanda penal, el total de dinero involucrado es de 945 millones 309 mil 200 pesos.

En la auditoría del año 2013, la ASF detectó irregularidades en cuatro entidades. La auditoría 599 detectó un daño patrimonial en Oaxaca por 313 millones 145 mil 400 pesos por violación a la normatividad en el uso de recursos del FAEB; la auditoría 591 detectó la misma irregularidad en Michoacán, pero con el involucramiento de dos mil 467 millones 638 mil pesos; la auditoría 578 mostró que el gobierno de Colima incurrió en la misma irregularidad, pero por un monto de 420 millones 430 mil 600 pesos y la auditoría 571 aplicada al gobierno de Chiapas detectó el mismo delito, por un monto de 973 millones 308 mil 500 pesos.

Y como efecto de la revisión a la Cuenta Pública 2014, detectó en la auditoría mil 74, que el gobierno de Oaxaca utilizó mil 66 millones 661 mil 100 pesos para cubrir las comisiones sindicales que exigió la CNTE, sin que existiera sustento legal para autorizarlas.

Importancia

De acuerdo con datos de la ASF, de la inversión que los gobiernos destinaban a la educación básica de las entidades federativas, el 87.7% eran recursos que provenían del FAEB.

Además, los subsistemas estatales de educación básica eran apoyados parcialmente por el FAEB en varias entidades.

Por ejemplo, de los 235 mil 261 millones 453.2 miles de pesos de recursos del fondo ejercidos en 2009, el 12.6% se destinó para el pago de personal, prestaciones específicas, seguridad social, y gastos de operación y de inversión, de los servicios de educación básica y normal pertenecientes al subsistema estatal.

Luego se convirtió en el Fondo de Operaciones para la Nómina Educativa y el Gasto Operativo, a cargo de la SEP.