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Ofrece libro un recorrido por 200 años de música en México

http://www.jornada.unam.mx/2010/10/14/index.php?section=espectaculos&article=a09n1esp

La edición, de Sony & BMG, contiene cuatro cedés con temas emblemáticos

Abarca desde El Grito de Dolores, de 1910, El jarabe tapatío, La cucaracha, pasando por María bonita hasta llegar a las contemporáneas, como Kumbala y La célula que explota
Foto
Portada de un catálogo de la RCA Victor, del Fondo Hemerográfico Berliner, de Pablo Dueñas, y una gráfica de la compañía Victor Talking Machine, de 1912, del Archivo Hemerográfico Edison, de Jesús Flores y EscalanteFoto tomadas del libro 200 años de la historia de la música en México

Arturo Cruz Bárcenas

Jueves 14 de octubre de 2010, p. 9

“El libro 200 Años de la historia de la música en México es el primero en su tipo hecho a escala nacional y marca un hito que debe multiplicarse porque hará que el lector se sienta orgulloso de ser mexicano, así como de su pasado sonoro, ligado a gestas como la Independencia y la Revolución (Mexicana)”, expresó en entrevista con La Jornada Jorge Avila, coordinador de diagramación del proyecto y coordinador de mercado estratégico de Sony & BMG (que editó el volumen).

La obra –200 páginas impresas con ilustraciones y textos sobre papel fino– ofrece un recorrido sonoro por los acontecimientos históricos que en este 2010 se celebran en México: el bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución Mexicana. Se pueden apreciar imágenes de las portadas originales de los discos, fotos, dibujos o publicidad sobre música de la época.

“Además contiene cuatro cedés, que también realizan un recorrido histórico-musical, con piezas como El Grito de Dolores (una versión de 1910), El jarabe tapatío (remasterizado del disco de pasta original de 1905), La cucaracha (versión 1934), María bonita (de Agustín Lara, de 1958); La bamba, rola de 1961 interpretada por Andrés Huesca; La Paloma, con Juan Arvizu, de 1964. Además de otras contemporáneas como Kumbala, de Maldita Vecindad y los Hijos del Quinto Patio, y La célula que explota, de Caifanes, entre otras del catálogo del sello discográfico, que tiene 95 por ciento de toda la música grabada en México.”

Producto evocador del arte popular

Hay que comentar que el líder del proyecto es José Manuel Cuevas, quien junto con Jorge Ibarra –coordinador del catálogo– y varios especialistas y colaboradores gestaron este producto evocador de un arte popular.

Jorge Ávila dijo que el proyecto comenzó a desarrollarse a principios de 2010, cuando José Manuel Cuevas planteó la conveniencia de que Sony & BMG se sumaran a la celebración de las efemérides.

El libro abarca desde los inicios del fonógrafo, alrededor de 1870. Se explica gráficamente cómo era una aparato de ésos, lo cual da idea de la forma en que se escuchaba la música en aquellos años. El paso tecnológico siguiente dio lugar a la Vitrola; al dar vuelta a las páginas se cita a los próceres, como Hidalgo y Morelos, de Maximiliano a Benito Juárez.

“En el disco uno, definido como biográfico, lo primero que se escucha es El Grito de Dolores. También se puede oír El jarabe tapatío, en una versión grabada en 1905. En esa lógica vienen temas como el vals Sobre las olas, de Juventino Rosas. Debe aclararse que la versión del Himno Nacional corresponde a una grabación de 1908, interpretada por Manuel Romero Malpica y la Banda de Artillería. No podían faltar La cucaracha y El limoncito, esta última asociada al asesinato Álvaro Obregón, pues él pidió que tocaran el tema cuando se encontraba en La Bombilla, y mientras se escuchaban los acordes ocurrió el crimen.

“Otro de los discos abarca temas nacionalistas, como El credo, a cargo del vate Ricardo López Méndez; sonoramente se viaja a otras latitudes con La bamba, El maracumbé y Cielito lindo. Así, al oír estos dos discos se entenderá el presente musical, con artistas de hoy. Hay temas de mediados del siglo pasado, como El son de la Negra, en el que el mariachi que se escucha aún no tiene la dotación de instrumentos que hoy se conoce.

“El México de ayer no se entiende sin el músico-poeta Agustín Lara con su María bonita. Qué decir de Los Panchos, de Francisco Gabilondo Soler Cri Cri y su Ratón Vaquero; Luis Pérez Meza y El Barzón. Los Tres Diamantes interpretan Miénteme; Germán Valdés Tin Tan con La cantinera, Cuco Sánchez con Fallaste corazón, María Victoria con Como un perro, Los Tres Ases con La puerta…”

El viaje continúa con Mí razón, con la Sonora Santanera; Pensaba en ti, interpretada por Los Teen Tops; Pepe Jara con El andariego; Los hermanos Castro con Yo sin ti; Armando Manzanero con Esta tarde vi llover, Roberto Jordán con Amor de estudiante; José Alfredo Jiménez, con El rey.

“Vicente Fernández participa con La ley del monte. Hay que enfatizar que El charro de Huentitán, reacio a facilitar temas para recopilaciones, aceptó debido al carácter histórico de este libro. Se acerca el presente con José José, Juan Gabriel, Emmanuel, Lucía Méndez, Ramón Ayala, Lucha Villa, Reyli, Caimanes, Fobia, Alejandro Fernández… hasta Camila.”

Añadió que con los 100 temas se abarcan los géneros más importantes, como el bolero, la banda, la balada, el ranchero, el rocanrol, el danzón, etcétera, que es lo que ha oído México en muchas décadas.

Ávila resaltó que este volumen es una fuente de consulta para especialistas y melómanos, además de que podría tenerse en las escuelas para que los estudiantes aprecien la música de México. "El lanzamiento de este libro fue a mediados de septiembre. Fue necesario hacer trámites para poder incluir el Himno Nacional. Hoy se encuentra a la venta en todos los puntos de importancia en el país a un precio de 450 pesos; el tiraje inicial es de 10 mil ejemplares. También se encuentra en las manos de funcionarios de la Secretaría de Educación Pública y de otras dependencias del gobierno. Con esta obra, Sony & BMG celebran 200 años del inicio de la Independencia y 100 de la Revolución."

La formación ciudadana en una escuela del DF

La jornada Gilberto Guevara Niebla Ver el artículo original

Hace unos días apenas, en la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), Ajusco, se hizo la presentación del libro de Lucía Rodríguez Mc Keon, La configuración de la formación ciudadana en la escuela. Análisis de un caso en educación secundaria (UPN, 2009). Se trata de un estudio de análisis del discurso que se fundó en entrevistas, observaciones y revisión de documentos. El caso estudiado es una escuela pública, antigua, de prestigio, ubicada en Xochimilco. El propósito fue, por conducto del análisis del discurso de los actores, revelar las prácticas formativas de la ciudadanía, asumiendo que el discurso es el principal regulador de las actividades en la escuela. El resultado fue sorprendente. Se logró descubrir toda una vida escolar que permanecía oculta detrás de lo que la mayoría identifica como normalidad. La escuela objeto de estudio es un claustro que defiende una serie de valores que son ilustrativos. Por ejemplo, ¿qué es un alumno positivo? Es aquel que obedece al profesor, que no se mueve, que no cuestiona, que no hace travesuras, etcétera, etcétera.

Los maestros y el director están orgullosos de la historia de su escuela, pero temen al cambio. Saben que viven en un entorno acelerado de transformaciones (televisión, videojuegos, computadoras, renovación acelerada de modas en la cultura del consumo, individualismo acusado entre los alumnos, etc.), pero se oponen a renovar las reglas y el discurso de la institución. Ante el cambio, reafirman la tradición. Ellos ven las nuevas realidades del entorno como nocivas para los alumnos. La autora afirma: ante las presiones del exterior el plantel ha decidido establecer un estado de clausura, de encerramiento ante el entorno. El objetivo es seguir siendo una buena escuela. El principio motor de la vida escolar es la idea –manifestada por la dirección– de que el alumno debe ser alguien en la vida, debe ocupar un lugar en oposición a no ser nadie.

“Ser alguien en la vida –dice una maestra– es quien ha ocupado un lugar dentro de la sociedad, a base de esfuerzo, a base de trabajo, a base de sacrificio”. Este es un ideal convencional de movilidad social y meritocrático de eficacia discursiva. Para hacer del alumno un hombre exitoso, lo que se establece en la escuela es una regla universal de que sólo se admite lo absolutamente escolar. Si los estudiantes se besan en el jardín, se les sanciona, aunque los aludidos manifiesten que hay acuerdo mutuo en el acto.

Lo que digo –dice la directora de la escuela– es que lo que está descontextualizado es el nivel de pláticas, el nivel de atrevimiento al que quieren llegar, niños que se atreven ya a querer tocar a sus compañeritas; eso significa que las cosas están en un nivel, digamos, en donde ya no se guardan las formas… ahora ya no tienen recato, ahora cualquier niño, sí, cualquier niño, es capaz de contestar con agresividad cuando se le pide que respete a la compañera y dice así nos llevamos.

La escuela es para estudiar conocimientos, no para aprender sexo. Se busca una uniformidad y se sacrifica la diferencia. Si los alumnos llegan con el pelo largo, o con picos, o si se cuelgan piercings se les sanciona, porque eso rompe con la decencia básica. Está prohibido todo vestido extravagante. Se trata de una normalidad que inhibe toda libertad entre el alumnado. Los estudiantes viven molestos porque la enseñanza en la mayor parte de los casos se basa en la copia y el dictado. Ante los modelos falsos que les ofrece a los jóvenes la televisión, los profesores bombardean a los alumnos con modelos buenos (personas o personajes que se han ganado un lugar en la sociedad con base en el esfuerzo y la buena conducta).

Los alumnos critican –les aburre– la reiterada moralina de los docentes (“deben portarse bien y estudiar para tener éxito, deben pensar en el futuro, etcétera), a lo que ellos llaman el choro. No se trata de descalificar este discurso en sí mismo, sino observar que es un discurso que el alumno no asimila por sí mismo, sino que se le trata de imponer desde fuera. Lo que la escuela niega, lo que la escuela combate es la autonomía del alumno, la libertad para ser diferente, la capacidad de auto-expresión, etc. En cambio, se propone formar un ciudadano pasivo, obediente, trabajador, devoto del orden y la jerarquía, entre otras cosas. Por fortuna hay profesores que –discretamente– rompen la regla y ofrecen a los alumnos un trato respetuoso, los dejan hablar, dialogan con ellos tomando en serio sus argumentos, etcétera. Una excepción en los márgenes de la institución, que, sin embargo, ofrece cierta esperanza de cambio.

Cosecha de palabras

Suplemento EDUCACION de la UACM, Número 3 María Elena Hope Ver el artículo original

Cosecha de palabras es un diccionario sui géneris referido a términos de la epistemología, que nos da ya productos terminados y a la vez está en proceso. Se presenta como invitación a viajar por las palabras y sus significados y también a acompañarlo en su construcción. Su columna vertebral está hecha de 100 palabras que todos necesitamos en nuestros trayectos por el mundo del aprendizaje y el conocimiento. Se irán abordando en libros pequeños, cuadrados, bien hechos, dos palabras en cada uno, hasta la publicación de sus 50 volúmenes, que se podrán guardar por conjuntos de diez, en cajitas de 20 palabras cosechadas, y del diccionario completo que se presentará en un solo volumen.

En su primera etapa, los libros publicados ya están configurando una especie de “diccionario piloto”; algunos profesores los empiezan a utilizar con sus alumnos para identificar los límites y alcances de las explicaciones que se proponen.

El lector al que el diccionario apela es idealmente estudiante; es decir el que -inscrito o no en alguna escuela-, analiza, reflexiona lo que va conociendo, pone a discusión sus puntos de vista, acepta que hay cosas que ignora, y tiene disposición de profundizar o rectificar sus apreciaciones; en una palabra, estudia.

La obra está siendo publicada por la Universidad Autónoma de la Ciudad de México con la participación de sus académicos y la coordinación editorial del profesor René Nájera Corbera, académico de Filosofía y Letras de la UNAM. Los cuatro volúmenes ya publicados abordan los términos filosofía y paradigma (1), lectura y escritura (2), feminismo y memoria (3), ecléctico y posmodernismo (4); los dos siguientes, de pronta aparición, tratarán de hermenéutica, mito, utopía e individualidad.

Cabe esperar con paciencia el lanzamiento público de la colección y la publicación de nuevos volúmenes. Mientras, importa rescatar el interés de esta obra en que los lectores puedan comprender mejor y, a la vez, alimenten su curiosidad para que siempre quieran seguir leyendo.

Cosecha de palabras, René Nájera Corbera, coordinador, Universidad Autónoma de la Ciudad de México, 2008.

Fueras de serie (Outliers)

Malcolm Gladwell
Editorial Taurus
ISBN: 978-607-11-0189-1

De entrada, el título de este libro es engañoso, en realidad no ofrece consejos de superacion personal, ni mucho menos es una guía para convertirse en fuera de serie. Más bien se enfoca en el analísis de las circunstancias de las personas que logran sobresalir en los diferentes ámbitos de la sociedad.

La importancia de un buen inicio

¿ A usted le preocupa que su hijo sea de los mayores de su clase, se lamenta porque se aburre en la escuela porque "va mas avanzado" que sus compañeros y le gustaria que estuviera en el siguiente curso ?

No se preocupe demasiado, tal vez los mayores de cada clase se desempeñan mejor precisamente porque en el primer curso que tomaron (en el jardín de niños) eran algunos meses mayores que sus compañeros.

En el capítulo "El efecto Mateo" Gladwell nos cuenta que la mayoria de los integrantes de un equipo campeón de hockey nacieron entre enero y marzo, estos chicos son los mayores del grupo desde sus inicios en este deporte. Fueron seleccionados a los nueve o diez años porque eran "mejores", es decir su madurez fisica era ligeramente mayor que la de sus compañeros con algunos meses menos de edad.

... los entrenadores comienzan a seleccionar jugadores para la "rep" (la "sele") a los nueve o diez años; y desde luego, es más probable que se fijen en los jugadores más grandes y mejor coordinados, que se benefician de unos meses suplememtarios cruciales para su madurez.
¿ Y qué pasa cuando a un jugador lo eligen para la selección ? Que recibe el mejor entrenamiento, que sus compañeros de equipo son los mejores y que juega cincuenta o sesenta y cinco partidos por temporada en vez de veinte, como los que deambulan por divisiones de menos brillo ... Al principio su ventaja no es que él sea intrínsecamente mejor; sino sólo que es un poco más viejo. Pero a los trece o catorce años, con la ventaja de un mejor entrenamiento y toda la experiencia adquirida, realmente es mejor ...
... Muchos padres de un niño nacido al final de un año civil suelen considerar la posibilidad de dejar pasar un año antes de que su hijo empiece en el jardín de infancia: un niño de cinco años puede parecer mucho menor a otro nacido meses antes en el mismo año. Pero la mayor parte de los padres, se barrunta uno, piensan que cualquier desventaja que un niño más joven afronte en el jardin de infancia acabará por diluirse, ¿no? Pues no. Pasa como con el hockey, que persiste la pequeña ventaja inicial que el niño nacido en la primera mitad del año tiene sobre el niño nacido en la segunda. Encierra a los niños en una dinámica de logro contra frustración, de estímulo contra desaliento, que se prolonga sin cesar durante años.

¿ Talento o preparacion ?

¿ Qué tienen en común Bill Gates y los Beatles ? Varias cosas, dos de ellas son: una dosis de talento y una gran cantidad de preparación.

Un estudio dirigido por Ericson sobre dos grupos de músicos (violinistas y pianistas) sugiere que los verdaderos expertos tienen que practicar al menos 10,000 horas para alcanzar este nivel, estos músicos no solo practican más que aquellos del nivel anterior, sino que practican mucho más.

Por su parte, el talento necesario para la excelencia parece tener un límite, despues del umbral "suficiente" para abordar con cierta facilidad una tarea, su influencia en el desempeño parece disminuir, de manera que en la dupla talento/preparacion esta última hace la diferencia.

Escuchemos (es decir, leamos) qué dice Malcolm Gladwell acerca de su propio libro.

Fueras de Serie surgió de una frustración que descubrí que yo mismo tenía acerca del modo en que solemos explicar la vida de personas muy exitosas. Me di cuenta de que nuestra percepción del éxito es bastante rudimentaria. Allí había una oportunidad de investigar para ofrecer una mejor explicación.

Hemos prestado demasiada atención a lo individual, a describir las características, los hábitos, la personalidad de la gente que lleva la delantera en el mundo. Y ése es el problema, porque si se quiere comprender al fuera de serie, es necesario observar un poco lo que hay a su alrededor, la cultura que tienen, su comunidad, su familia, su generación. Hemos estado contemplando los árboles altos, pero creo que debemos observar el bosque.

En cierto sentido se podría decir que, letra a letra, palabra a palabra, página a página, libro a libro, he venido, sucesivamente, implantando en el hombre que fui los personajes que creé. Considero que sin ellos no sería la persona que soy hoy, sin ellos tal vez mi vida no hubiese logrado ser más que un esbozo impreciso, una promesa como tantas otras que de promesa no consiguieron pasar, la existencia de alguien que tal vez pudiese haber sido y no llegó a ser.

Por esta razón, este libro está mucho más enfocado en las personas y en sus historias. El subtítulo, «La historia del éxito», debe señalarlo. Una buena parte de él es un intento por describir las vidas de las personas exitosas, pero de una manera distinta a la que estamos acostumbrados a hacerlo. Los lectores conocerán a más personas en Fueras de serie que en mis dos libros anteriores.

Aspiro a que entendamos que el éxito es un proyecto colectivo. No es por sus propios esfuerzos que las personas se convierten en fueras de serie. Es por la contribución de muchas otras personas distintas, así como de muchas circunstancias distintas. Y eso significa que nosotros, como sociedad, tenemos más control de lo que pensamos sobre quién tiene éxito y sobre cuántos de nosotros tenemos éxito. Ésa es una idea increíblemente esperanzadora y estimulante.

Ubiquitous Learning

Ubiquitous Learning (2009)

 

"El aprendizaje puede tener lugar en cualquier momento y en cualquier lugar"

Estoy leyendo Ubiquitous Learning (University of Illinois Press, 2009), un libro editado por Bill Cope y Mary Kalantzis.
Se trata de una primera aproximación a este “nuevo paradigma educativo digital” fruto de las investigaciones que se llevan a cabo en el Ubiquitous Learning Institute de la University of Illinois -tienen también una revista, una conferencia anual, etc.
Merece la pena recordar que en University of Illinois at Urbana-Champaign trabajó el doble Premio Nobel John Bardeen (inventor del transistor y de la superconductividad) y que en sus departamentos han nacido artefactos como Eudora, Apache, PayPal o YouTube. Si a esta base tecnológica, unimos una tradición muy potente en ciencias educativas, tenemos las bases para que surja una sinergia importante en torno al concepto de aprendizaje ubicuo:
The world is changing rapidly from an industrial to an information and media driven economy. As the world around us becomes smaller, and communication and media become more global and more diffuse, the very nature of society and of who we are as human beings is quickly being defined by our ability to be both consumers and producers of knowledge.
The nature of that knowledge, how and by whom it is created, and the spaces in which it is encountered are all rapidly evolving. Technology developments make it possible for information to be produced and disseminated by practically anyone, and learning can occur at any time and any place. This notion of “anytime/anywhere” has often been described as “ubiquitous” in the IT literature.
A focus on learning, and on the increasing prevalence of knowledge construction activities being conducted in online environments by experts and novices alike, however, suggests that the definition of ubiquitous be expanded to include the idea that learners can engage with knowledge about “anything”, and that this learning can be experience by “anyone”.
El libro recoge artículos de 30 autores diferentes sobre todo tipo de temas, de modo que algunos me han interesado mucho, otros menos, y otros nada. Las contribuciones conceptuales de los editores, que marcan una agenda al respecto, así como las reflexiones generales de Nicholas C. Burbules y Bertram C. Bruce constituyen el meollo teórico del libro, describen el panorama y los retos que se esconden bajo la denominación de “aprendizaje ubicuo”.

Entre los artículos contextuales, destaca el de Lisa Bouillion Diaz, en el que considera la desafección de las nuevas generaciones por el aprendizaje formal, y las oportunidades que podemos encontrar en una enseñanza más apegada al mundo real en el que los dispositivos digitales ubicuos pueden devolver al aprendizaje una nueva relevancia significativa.
Ubiquitous Learning (ojalá tuviéramos tiempo en Nodos Ele para traducir al español sus 4 o 5 artículos más importantes, en total unas 50 páginas, sólidas y estimulantes) pone en circulación una nueva etiqueta educativa que, por venir de donde viene, tiene especial interés, y que abunda en lo mismo de siempre: la reconsideración de las fuentes de autoridad, la emergencia de nuevas formas de adquisición de conocimiento postdigitales, etc.

    Por cierto, mientras estaba escribiendo esta entrada, Hugo Pardo Kuklinski estaba diciendo en Twitter lo mismo en 140 caracteres.

El post original fué tomado de aquí.

Sujetos e instituciones más allá de la escuela

Perfiles educativos IISUE-UNAM
Núm. 127, Vol. XXXII, 2010
Manuel Martínez Delgado (coordinador)
México, Universidad Autónoma de Zacatecas

(Col. Cultura, currículum y procesos institucionales núm. 1), 2009
Rita Angulo Villanueva*

* Docente investigadora de la Unidad Académica de Ciencias de la Tierra, Universidad Autónoma de Guerrero. Esta reseña fue leída en el marco del X Congreso Nacional de Ivestigación Educativa el 24 de septiembre del 2009 en Boca del Río, Veracruz.

En las líneas que siguen intentaré retomar a los autores de este libro tratando de comprender su posición y resignificarla para ustedes; espero no violentar sus posiciones y ser fiel a sus planteamientos.

Sujetos e instituciones: más allá de la escuela. ¿Qué implicará?, me pregunté al leer el título y enseguida formulé mi hipótesis: seguramente se tratará de los sujetos en la vertiente no escolarizada de la educación.

Pero me quedé corta; tanto al pensar en la escuela como en la educación.

Los autores profundizaron, bordaron fino y reformularon —desde una perspectiva foucaultiana— (en su mayoría) la noción de formación y la noción de sujeto. Pensar al sujeto como proyecto —dice María Luisa Murga—
“...implica pensar que esos mismos sujetos pueden constituirse en un proceso en el que la subjetividad se defina como una instancia, reflexiva y deliberadora, en diálogo con la imaginación y que juzga sus productos” (p. 142). 
Concebir al sujeto como proyecto es una tesis que bien podría ser portavoz de los autores de este libro. En palabras de Manuel Martínez Delgado,
“...la pregunta y eje central que lo orienta es ¿cómo se constituyen y se relacionan los sujetos de la educación en tanto sujetos en formación?” (p. 9).
Modernidad, currículo, ciberespacio, valores, historia, cultura, migración e internacionalización son las aristas que, según nuestros autores, conforman el proceso de constitución de los sujetos que formamos. La formación ocurre en este marco en medio de las tensiones entre las concepciones que asumimos —o no— de subjetividad, subjetivación, poder e identidad.

En el primer capítulo Raúl Anzaldúa considera que
“los sujetos educativos se constituyen a través de procesos de subjetivación de poderes, saberes y significaciones imaginarias que van modelando su identidad dentro de los dispositivos pedagógicos en los que se insertan” (p. 22).
Para entender este proceso el autor retoma la noción de dispositivo de Foucault como función estratégica dominante y formula la noción de dispositivo pedagógico. Con esta categoría de análisis nos lleva de la mano en un recorrido genealógico por los hitos que han conformado al sujeto de la modernidad; desarrolla tres momentos del dispositivo pedagógico: la enseñanza tradicional, la educación científica orientada por la Psicología y la enseñanza pragmatista promovida por el actual discurso de la excelencia.

El sujeto moderno, según Anzaldúa, es tres sujetos: el formado por la enseñanza tradicional, el formado científicamente como sujeto psicopedagógico y el sujeto pragmatista resultante de la euforia actual por la excelencia. El sujeto integral se está perdiendo a sí mismo y
“...urge la intervención social que conciba a la educación como un proceso integral que forme sujetos que busquen el bienestar social y sean capaces de enfrentar la grave crisis que vivimos... estamos llegando al límite de las contradicciones, a un punto en que es impostergable la transformaciónsocial; de lo contrario el riesgo de perecer es altísimo...” (p. 41).
¿Quién toma las decisiones en los procesos curriculares?, se pregunta Manuel Martínez Delgado. Centra la discusión en un tipo de sujeto distinto al de Anzaldúa; éste es un sujeto social, aquel que decide acerca de la orientación de los currículos y tiene el poder de hacerlo:
“Los poderes de decisión hacen referencia a un conjunto de posiciones, perspectivas, tendencias, fines y valores que se sostienen frente a la formación profesional... una fuerza cultural... que forma parte de un proyecto político social y ocupa un lugar privilegiado en las relaciones de poder en el campo del currículum” (p. 46).
Desde una perspectiva histórica el autor recorre las transformaciones que han sufrido las nociones de currículo y campo curricular, así como los sujetos sociales que en los distintos momentos han ocupado posiciones de poder y decisión para sobredeterminar el currículo. En este recorrido revisa esencialmente los planteamientos en torno a los sujetos sociales que intervienen en la determinación curricular (Beauchamp, 1975; Tyler, 1982 y Jackson, 1881) en la dimensión internacional para la década 70-80 así como los planteamientos más recientes (De Alba, 1991; Gimeno, 1998 y Dussel, 2006). Llega, por último, a plantear su aportación con respecto a los actuales sujetos que determinan el currículo; identifica los organismos internacionales, los organismos nacionales, los sectores sociales productivos y del campo profesional, los especialistas en currículo y conocimientos disciplinarios y los académicos.

El autor concluye que
“el currículum está atravesado, desde su origen como campo de estudio, por una conveniencia o necesidad más administrativa que académica, y desde su génesis hasta la actualidad, persiste una tendencia tradicional que, bajo una postura ahistórica, pone el énfasis en principios como la eficiencia, el control y la predicción, sin dar importancia a sus implicaciones sociales” (p. 64).
La contribución de Beatriz Ramírez Grajeda nos conmina a reflexionar acerca del ciberespacio y su influencia en la formación. Plantea como tesis central la presencia de la celeridad como dinámica que constituye el entorno cibernético y se proyecta, voraz, al entorno social. Señala la desaparición de las orientaciones humanística y filosófica en el medio educativo como consecuencia de tal celeridad. Desde una posición foucaultiana concibe al mundo cibernético como un dispositivo más de ejercicio de poder cuya consecuencia es
“...la formación de sujetos dependientes, indiferentes al contexto y desconocidos para sí mismos, lo cual contribuye a nuevas subjetividades y manifestaciones psicopatológicas como la depresión, el estrés, la bulimia o la anorexia” (p. 72).
Plantea que los profesores nos encontramos ante alumnos que nosotros mismos producimos y en lugar de formar el ser crítico, reflexivo, independiente, contribuimos a perderlo y nos extraña que las actuales generaciones “vengan tan mal” y no les interese nada. Nos lleva a un pa-
seo rápido por la de-formación de un estudiante: obligado a entrar en la lecto escritura y los tiempos anti lúdicos, al escolar de primaria se le lleva hacia el extravío y la confusión; al púber se le sofocan sus ganas de vivir; al bachiller se le fomenta la desaceleración de su tiempo y se le refuerza para no interesarse en su alrededor, ha pasado a ser un consumidor y reproductor, no construye proyecto de vida. El universitario ya no tiene tiempo de ocuparse de su entorno ni de sí mismo, menos de los demás; le teme al ocio, a la creatividad, al tiempo perdido. A todos ellos se les orilla a la simple repetición y, por ende, al desconocimiento de su circunstancia histórica.

Hemos triunfado, hemos formado seres con posiciones cínicas, escépticas o hipócritas. Ante este panorama Beatriz Grajeda nos convoca a reflexionar y tomar una postura pedagógica, a movernos de lugar, arriesgarnos, reconocer la diferencia y la potencia creadora de la imaginación, de la alteridad. Propone la formación como una resignificación de las experiencias vividas para la comprensión histórica.

Eduardo Tapia Berlanga, en el capítulo “Tres sexenios de política educativa ¿Y los valores qué?”, se propone analizar cómo la política educativa influye en la constitución de los valores de la juventud mexicana. Pretende mostrar cómo las políticas educativas desde los niveles internacional y nacional impactan centralmente la formación de los sujetos educativos y sostiene como tesis que los jóvenes parecen no tener una idea de futuro ni interés en tenerla. Su aportación se desarrolla por medio del análisis de discurso de documentos oficiales tanto internacionales como nacionales que dictan diversas políticas educativas. Describe cómo la globalización económica ha afectado los modos culturales de los sujetos de una época y aborda la crisis económica en Latinoamérica, particularmente el caso de México, así como la manera en que el desarrollo de las políticas globalizadoras suscitan la privatización, entre otras medidas, en todos los niveles y, por supuesto en el educativo, lo que trae como consecuencia la disminución del apoyo a las instituciones públicas de educación media superior y superior.

El autor recurre a las conceptuaciones de política educativa, prácticas discursivas, sujeto y valores humanos; concibe a la política educativa como un dispositivo estatal de control del pensamiento y señala que quienes hegemonizan los proyectos educativos emplean un complejo de valores preferidos
“...los sujetos son interpelados proponiéndoles un modelo de identidad [que no están en posibilidad de rechazar, vamos, ni siquiera de elegir]”. 
El autor emplea la noción de gobernación de la Pedagogía, propuesta por Popkewitz (2003), para enfatizar el papel coyuntural del Estado para gobernar la conciencia de los individuos.

La política educativa como gobernación de la Pedagogía actualmente se centra en la formación de personas exitosas, dispuestas a utilizar todos los medios para llegar a un fin: el capital. En las aulas se les transmite a los alumnos saberes legitimados, regímenes de verdad con los que construyen la realidad, una, que —por cierto— es muy otra de las identidades de origen. Pero han de ceder ante las tecnologías disciplinarias de vigilancia, normalización, exclusión, clasificación, distribución, individualización y totalización. Así, los sujetos que formamos se encuentran alienados, fuera de sí, en otros, en aquellos quienes determinan su formación. El hombre que se pretende formar mediante la política educativa es el hombre útil, inteligible, manipulable, perfeccionado y sometido. Nuevamente hemos triunfado: la educación es la sierva de la economía. Orden, rutina, repetición y laboriosidad son los valores garantes del sujeto económico.

Hasta este punto la lectura del libro me había producido reacciones diversas: primero el acuerdo irrestricto con los problemas que plantean en torno a la formación de sujetos, esas duras realidades que llegados aquí me mantenían con un cierto desasosiego en torno a la conciencia de estar deformando y no formando, presionados por las circunstancias históricas.

Pero surge después una brisa fresca en las palabras de María Luisa Murga Meler, quien en su capítulo “Sujetos y proyecto en la cultura. Interrogar la educación” comenta el caso de un hombre que pudo
“... trascender reflexivamente esa condición determinante de los elementos que marcaron el entorno de su constitución e incluso apropiarse y transformar las afluentes de la cultura burguesa de su entorno” (p. 134).
¿Cómo articular —se pregunta María Luisa Murga— sujeto, cultura y educación? La voz de Ramón López Velarde le ofrece la forma de articular estos tres conceptos. Fue en la interrogación acerca del proceso de creación singular de un individuo en un contexto sociohistórico particular donde la autora pudo reflexionar acerca de los factores que estuvieron presentes en el proceso de constitución de ese sujeto particular.

¿Por qué él pudo remontar las condiciones que le imponía su contexto, hacerlas suyas e incluso refutarlas? ¿Cuáles fueron los factores que permitieron a López Velarde constituirse? La biografía de este personaje y el conocimiento de su obra permiten a la autora
“...introducir la noción de que en el proceso de constitución de los sujetos es posible que se dibujen las condiciones en las que podrá pensarse como proyecto... proyectossiempre por-venir y al acceder a sus procesos de formación, tendremos que reconocer que en tal condición les es posible ‘ser otros’... los individuos siempre tendrán la posibilidad de ser otros” (pp. 135-136). 
En este punto del planteamiento murguiano surge la esperanza: el sujeto tiene esperanza y por tanto la formación de sujetos también la tiene. López Velarde reflexionaba acerca de sí mismo y acerca de la sociedad, y en la articulación de tales condiciones ese sujeto pudo presentarse como proyecto pues a pesar de que sus padres y el conjunto social le habían reservado un lugar y le transmitieron un discurso, pudo, en su proceso de constitución, darse la posibilidad de “reflexionarse”.

Así las cosas, la educación también tiene esperanza. ¿Hacia donde debemos reorientarla? Interrogando no sólo a la educación, la forma de transmisión y los contenidos que se transmiten, sino también cómo se concibe a su destinatario,
“...negarnos a pensar esto es quedarnos fuera del ámbito en el que se establecen las condiciones de posibilidad... es necesario posibilitar la exteriorización de las creaciones imaginarias individuales hasta su transformación en creaciones socio-históricas...” (p. 144).
Para poder rechazar o asumir contextos, discursos, propósitos o proyectos es precisa la historización del sujeto. Los sujetos en formación deben conocer y re conocer su pasado, tienen derecho a conocer la cultura heredada.

El capítulo cierra considerando como insoslayables la interrogación-reflexión en torno a: la transmisión, la noción de sujeto, la educación y la Pedagogía como configuradoras de patrones, disciplinas, saberes y prácticas. Así también porque ignoramos en nombre de qué
principios se ejerce la transmisión. La reflexión interrogante habrá de constituirse, por tanto, en un principio ético.

Y si la esperanza existe, como dice el refrán, “para muestra, un botón”: El Zóquite, un museo comunitario, experiencia a la que se refiere nuestro siguiente capítulo. El autor, Daniel Hernández Palestino.

Este amplio capítulo refiere la experiencia del museo comunitario El Zóquite ubicado en el municipio de Guadalupe, estado de Zacatecas. Concibe a los museos comunitarios de México como sedes marginales de la cultura y de la oralidad popular que pretenden recuperar, proteger y difundir el patrimonio cultural, representan una cultura alternativa a contracorriente, no encuentran un lugar en la historia oficial, son elementos transgresores y, como tales, con frecuencia no tienen apoyo de las instituciones culturales oficiales.

Históricamente los museos representan la fragmentación de la identidad nacional entre un pasado glorioso y el sentimiento de soledad que invade lentamente a los pueblos enganchados al presente migratorio. Son una forma de preservación del patrimonio cultural.

El museo de El Zóquite ha tratado de tomar como idea central del espacio la memoria colectiva contemporánea; se concibe como un vehículo de investigación educativa que explora y analiza desde dentro de la región cultural semidesértica y desde la experiencia comparativa de los pobladores nativos y migrantes. Se enfoca desde el contexto intercultural de dos visiones y dos posturas, una orientada por la tradición local y la cultura material; otra por el estudio de la ecología cultural de la región y el enfoque etnográfico modernista (p. 162). El corazón del museo late en la concepción de movimiento, viaje y migración, que son el modo de vida cotidiano de la población. Las formas de desplazamiento son constitutivas de los significados culturales. Los hilos conductores del museo son, por tanto: el espacio social, el paisaje agrario y la memoria colectiva y los artefactos tecnoculturales.

Este texto llega a su final con un apasionante relato, una historia de vida de un migrante elaborada por Tlahuizcalpantecutli González Estrada. El capítulo forma parte de una investigación de corte etnográfico cuya finalidad es conocer los efectos que produce el fenómeno migratorio. Postula la tesis de que el contacto entre dos culturas provoca en las personas un efecto transformativo de condición bicultural.

Esta historia de vida es una vida sencilla contada en primera persona. El objetivo es identificar las perspectivas de los sujetos que viajan, que se mueven. El protagonista es llamado “el americano” pero podría ser llamado el americano-mexicano-americano. Carlos, el padre del americano, nació en Apozol, Zacatecas, y fue obligado a abandonar su terruño en 1928 por la guerra cristera; lo acompañaban su esposa e hijo Santiago.

Se instaló en Douglas, Arizona. Ahí nació el americano. La familia se trasladó después a Los Ángeles y ahí nacieron otros dos miembros de la familia. La familia abandona los Estados Unidos y regresa a Apozol, Zacatecas, en 1937, cuando el americano tenía nueve años. Se hicieron campesinos en la semiárida tierra de Zacatecas. Muere su madre de una embolia y el americano se refugia en la religión; en un seminario recibió toda su formación y asumió la cultura que le rodeaba. Se contrata como profesor de primaria, manejando libros de contabilidad, como dibujan te y aprende el oficio de topógrafo. Para 1948 regresa a Estados Unidos (peón, pizcador y dibujante en una compañía que diseñaba aviones) hasta que es reclutado por la armada y va a servir a Corea y a Japón.

En 1954 es dado de baja por el ejército y vuelve a contratarse en la compañía de diseño de aviones; después fue auditor de la empresa durante 14 años y se jubila a los 58. Entonces regresa a Apozol Zacatecas para gozar de la vida. El sujeto en cuestión es definido por Tlahuizcalpantecutli como un migrante preparado, un sujeto mediado por su cultura y el conjunto de relaciones que dan como resultado su socialización.

Los capítulos de este libro nos conducen por los vericuetos históricos de un sujeto constreñido, un sujeto que creíamos se formaba para ser libre cuando en realidad lo habilitábamos históricamente para perderse en sí mismo, para desconocerse, para ignorarse. Este texto es una respuesta ante los retos del mundo actual, particularmente en lo que se refiere a la formación. Una formación que potencie al sujeto como proyecto de sí mismo, como dueño de sí.

Taxco el Viejo, Guerrero.

Referencias

Beauchamp, Georges (1975), “Representantes del pensamiento curricular. Implicaciones de la teoría”, en Curriculum Theory, Illinois, The Rags Press, pp. 64-76 y 82.

De Alba, Alicia (1991), Currículum, crisis, mito y perspectivas, México, Centro de Estudios sobre la Universidad y la Educación-UNAM.


Dussel, Inés (2006); Estudio sobre gestión y desarrollo curricular en países de América Latina, Santiago, Oficina Regional de Educación de la UNESCO para América Latina.


Jackson, Philip (1981), “El currículum y sus descontentos”, en Henry Giroux et al., Curriculum & Instruction. Alternatives in Education, Berkeley, McCutchan.


Gimeno Sacristán, José (1998), “Currículo y democracia”, Revista Enfoques Educacionales, vol. 1, núm. 1, en: http://rehue.csociales.uchile.cl/publicaciones/enfoques/01/edu10.htm (consulta: julio 2008).


Popkewitz, Thomas et al. (2003), Historia cultural y educación, Barcelona, Pomares.


Tyler, Ralph (1982), “¿Qué fines desea alcanzar la escuela?”, en Principios básicos del currículo, Buenos Aires, Troquel, Vedia.

Padres e hijos pensantes

Suplemento EDUCACION de la UACM, Núm. 2
Miércoles 27 de enero de 2010, p. 36
María Elena Hope


¿Sabías que las formas como te comunicas con tus hijos, son determinantes para su desarrollo, y también para la calidad de las relaciones familiares?

Recalca la importancia de evaluar lo que en realidad decimos a los chicos, de entablar diálogos expresamente orientados para resolver problemas sin que ninguna de las partes sea devaluada o descalificada

En el libro que se reseña, obra de reflexión rigurosa acerca de las necesidades que padres y madres deben atender para apoyar a sus hijos en sus procesos de hacerse responsables y construir autonomía, Thomas Gordon aborda los problemas de desarrollo como problemas de comunicación y, por tanto, de relación. Parte de la premisa de que a los padres se les culpa pero no se les educa; reconoce que el camino de la mater/paternidad está lleno de errores, y nos muestra cómo, en su mayoría, esos errores se deben a que nos hemos apropiado de formas transmitidas por la tradición, o porque reaccionamos en contra de ellas, pero en ambos casos sin reflexionar en lo que realmente deseamos o necesitamos, o en las consecuencias de lo que hacemos.


Foto: Mercedes Porter

Habla de dos tendencias generalizadas entre los padres: el autoritarismo que controla, disciplina e impone a los chicos sus razones, o el “permisivismo” que les deja libre juego sin casi ninguna orientación, y muestra cómo ambas perturban y desequilibran a los hijos y las relaciones familiares. Señala que cuando los progenitores no hacen una reflexión honesta acerca de sus valores, sus metas y los medios que emplean, propician malos entendidos y malos tratos que afectan a los chicos muy adversamente en sus posibilidades de construirse como seres reflexivos, capaces de autonomía y responsabilidad.


Entre sus mayores aportaciones en cuanto a utilidad para los padres están sus propuestas de reflexión –por ejemplo para aclarase si se está siendo congruente o para comprender de quién es el problema– y de formas alternativas de comunicación/relación que promueven el desarrollo de habilidades superiores de pensamiento. Recalca la importancia de evaluar lo que en realidad decimos a los chicos, de entablar diálogos expresamente orientados a resolver problemas sin que ninguno sea devaluado o descalificado, y de aprender a explicitar sin agresión, lo que padres y madres verdaderamente sienten o necesitan frente a las necesidades y situaciones de los hijos. Aboga sobre todo por el uso de un lenguaje que no culpabilice, acuña conceptos y sugiere técnicas eficaces para los padres que buscan establecer en la familia formas de relacionarse que enriquezcan la convivencia y, sobre todo, que contribuyan a que sus hijos desarrollen sus capacidades de considerar a los demás y distintas perspectivas, es decir, su pensamiento crítico, su responsabilidad y autonomía.

Se trata de un libro bien escrito, con rigor y mucho humor, que hace pensar y sonreír, que motiva y alienta a intentar formas distintas, más amables, más inteligentes de relacionarnos, más propulsoras de formas de vida reflexivas, alegres y solidarias. Lo recomendamos ampliamente.

Thomas Gordon, P.E.T. Padres eficaz y técnicamente preparados, México, editorial Diana, 38ª impresión, 1996.

El texto original fué tomado de aquí.

El poder de aprender: escuelas que piensan

Eduardo Andere es investigador del ITAM, escritor, analista y conferencista en temas de educación y miembro del SNI II. Es doctor en ciencia política por el Colegio de Boston y maestro en economía y en administración pública por las universidades de Boston y Harvard, respectivamente. Es autor de varios libros en educación y de artículos especializados en revistas nacionales e internacionales.

Eduardo Andere inicia su libro El poder de aprender: escuelas que piensan con una invitación a la reflexión y, efectivamente, qué otra cosa podemos hacer cuando páginas mas adelante nos dice que los estudiantes finlandeses casi no le dedican tiempo al estudio fuera del horario escolar, mientras que para los estudiantes coreanos el estudio ocupa un porcentaje significativo de su tiempo "libre", llegando a convertirse casi en una obsesión, por si no fuera suficiente diferencia, los grupos promedio de Finlandia son de 20 alumnos, mientras que en Corea son de 40. Sin embargo, pese a tener estilos tan diferentes ambos paises ocupan los lugares mas altos de desempeño en la prueba PISA.

¿ Cuáles son los factores que intervienen en el aprendizaje ?

¿ Qué tanto pesan las aptitudes del alumno ?

¿ Que tanto pesa el ambiente familiar, los recursos a los que el alumno tiene acceso fuera de la escuela (libros, internet, instrumentos musicales, etc.) ?

¿ Qué tanto pesa la preparación del maestro ?

¿ Qué tanto pesa la infraestructura de la escuela ?

¿ Qué es mejor para el aprendizaje, la memorización o la comprensión, la presión o la motivación ?

¿ Es conveniente dedicar atención especial a los estudiantes sobresalientes ?

¿ En qué contexto son recomendables las pruebas estandarizadas (tipo ENLACE), cómo deben ser interpretadas ?

¿ Cuáles practicas/actitudes/tecnicas favorecen el aprendizaje en el aula, cuáles lo desfavorecen ?

¿ Existe un método de enseñanza que pueda ser aplicado en cualquier país o escuela ?

Si te has planteado alguna de estas preguntas (o cualquier otra) respecto a la educación de tus hijos, o si tu mismo eres un estudiante o un maestro, seguramente este libro te ofrecerá una respuesta o un camino para encontrarla. Pero tal vez suceda algo mejor, quizá te hará plantearte nuevas preguntas o tener un enfoque diferente acerca de la educación que te gustaría tener u ofrecer.

Puedes visitar la página del autor, donde encontrarás más informacion de los libros que ha escrito, también encontrarás otros recursos y enlaces a excelentes páginas acerca de la educación.

Eduardo Andere M.