Jóvenes, el sector más vulnerable de la población económicamente activa: reporte


http://www.jornada.unam.mx/2013/01/07/sociedad/037n1soc

Emir Olivares Alonso
Periódico La Jornada
Lunes 7 de enero de 2013, p. 37

De los 2.6 millones de desempleados del país, 56% son personas entre 14 y 29 años

Revela informe de la UNAM que 2012 fue el año con mayor desocupación

La juventud es el sector más vulnerable de la población económicamente activa. De los 2.6 millones de mexicanos que se encuentran desempleados, 1.5 millones (56 por ciento) son personas de entre 14 y 29 años de edad, señalan expertos universitarios en el más reciente reporte mensual Momento económico, del Instituto de Investigaciones Económicas (IIE), de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

En un artículo de los investigadores Genoveva Roldán, del IIE, y Abraham Ramírez, de la Universidad Autónoma Metropolitana Xochimilco, se afirma que 2012 representó el año de mayor desocupación juvenil, al alcanzar 10.4 por ciento, mientras que el desempleo general fue de 5.2.

La situación actual de la juventud es compleja, pues a la desocupación del sector se debe sumar que de los 15 millones de trabajadores informales, 7.1 millones son jóvenes; de los 4.2 millones de personas subocupadas, 1.3 millones está entre los 14 y 29 años; y de los 11.6 millones de mexicanos que migraron hacia Estados Unidos entre 1980 y 2010, casi 70 por ciento son jóvenes de entre 12 y 34 años.

De manera que los jóvenes que se encuentran en condiciones de extrema vulnerabilidad, significan alrededor de 20 por ciento de la población económicamente activa, afirman los investigadores en su artículo, titulado: La reforma laboral, los jóvenes y el horror económico en México.

Por otro lado, la Encuesta Nacional de Valores en Juventud 2012, realizada por el Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la UNAM y que recientemente se entregó al Instituto Mexicano de la Juventud, arrojó que 74 por ciento de los chicos prefiere un trabajo estable aun cuando éste no les ofrezca posibilidades de ascenso o desarrollo profesional, y 63.6 por ciento afirma que si pierden su empleo será difícil o muy difícil encontrar uno nuevo.

El sondeo –diseñado y analizado por el Área de Investigación Aplicada y Opinión del IIJ y que se levantó en la última semana de agosto y las dos primeras de septiembre con entrevistas en sus viviendas a 5 mil jóvenes entre los 12 y 29 años– muestra que un buen salario (con 84.6 por ciento), la estabilidad (42.6) y las prestaciones (40.4) son las características más deseables en un trabajo para los consultados. Sólo 22.3 por ciento considera que al ser empleado en cierto ambiente laboral, éste debe además ofrecer oportunidades necesarias para desarrollarse profesionalmente.

Roldán y Ramírez exponen en su análisis que hay un dato escalofriante a escala mundial: más de 75 millones de jóvenes en 2011 estaban desempleados; además, 152 millones viven con menos de 1.25 dólares el día. El número de muchachos que viven en extrema vulnerabilidad se dispara a más de 227 millones.

Los académicos agregan que México ocupa el tercer lugar de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) por su número de jóvenes que no estudian ni trabajan, de acuerdo con la Encuesta Nacional de la Juventud 2010 son casi 8 millones, equivalente a 22 por ciento de los 36.2 millones de mexicanos entre los 12 y 29 años.

La encuesta del IIJ revela que 31.2 por ciento de los jóvenes consultados cree que existen ninis porque éstos no quieren estudiar o trabajar; 26.2 afirma es porque no pueden hacerlo; 10.2 señala que se debe a que no pudieron estudiar; 4.9 dice que les gusta vivir así; 4.6 sostiene que el fenómeno se da porque nadie los obliga; 2.9 asegura que es debido a que no les dan trabajo, y 1.3 indica que se debe a que son delincuentes.

Los especialistas exponen que en los gobiernos panistas la tasa de desocupación juvenil en promedio fue de 7.3 por ciento (superior al 3.9 por ciento nacional). Aunque con Vicente Fox ese porcentaje se colocó en 6.1, mientras que con Felipe Calderón la tasa se disparó a 8.6 por ciento. Los años más trágicos en este sentido fueron 2009, 2010, 2011 y 2012, con una tasa de desempleo juvenil de 10, 9.4, 9.8 y 10.4 por ciento, respectivamente.