Estudiar no asegura tener empleo: OCDE; reporte Panorama de la Educación 2014


http://www.excelsior.com.mx/nacional/2014/09/09/980761

El mercado laboral en México favorece más a aquellos con pocos estudios, advierte análisis.

Laura Toribio

Expertos de la OCDE recomiendan disminuir la demanda de trabajadores menos calificados para incentivar a los jóvenes mejor preparados en México.

CIUDAD DE MÉXICO, 9 de septiembre.- La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) aseguró que tener mayores niveles educativos en México no se traduce en evitar el desempleo.

De acuerdo con el reporte Panorama de la Educación 2014, el organismo destacó que el mercado laboral nacional favorece más que en otros países a aquellos con pocos estudios.

El documento del organismo internacional indica que mientras 64% de las personas con instrucción media superior en México están empleadas, en la OCDE el promedio es de apenas 55 por ciento.

Sin embargo, en el caso de las personas que cuentan con educación superior y están empleadas el promedio en la OCDE es de 83% y en el caso mexicano de 80 por ciento.

“Qué quiere decir esto, pues que el mercado laboral toma a los que tienen bajas capacidades y quizá encuentra más difícil integrar a los que tienen mejores niveles”, explicó Gabriela Ramos, directora del gabinete de la OCDE.

Según el estudio, en 2012 las tasas de desempleo fueron más altas entre los adultos con educación superior al ubicarse en 4.6%, que entre los adultos sin educación media superior, donde el porcentaje fue de 3.5.

Para Ramos, es necesaria una revisión del vínculo entre la educación y el mercado laboral, para disminuir la demanda de trabajadores menos calificados e incentivar a los jóvenes mejor preparados a encontrar trabajos bien remunerados.

“En la medida en que no abordemos el tema de la informalidad habrá un incentivo negativo a incrementar el nivel educativo de la población y no va a desaparecer.

“De la misma manera, si lo que está demandando el mercado laboral es un nivel educativo no tan elevado o lo está premiando menos, pues la productividad va a seguir siendo baja”, expuso.

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Alcanzar mayores niveles educativos en México no se traduce en encontrar mejores trabajos. De hecho, a pesar de que los adultos mexicanos jóvenes han alcanzado niveles de educación más altos son más vulnerables al desempleo que generaciones pasadas

Así lo revela el Panorama de la Educación 2014, de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que advierte que el mercado del trabajo en México favorece más que en otros países, a aquellos con pocos estudios.

Tan es así que las tasas de empleo entre los mexicanos tienden a estar por encima del promedio de la OCDE para personas con un nivel educativo por debajo de la enseñanza media superior, pero por abajo del promedio para personas con niveles más altos.

Es decir, mientras que el 64 por ciento de las personas con instrucción media superior en México están empleadas, en la OCDE el promedio es de apenas 55 por ciento; sin embargo, en el caso de las personas que cuentan con educación superior y están empleadas el promedio en la OCDE es de 83 por ciento, y en el caso mexicano de 80 por ciento.

Según el estudio, en 2012 las tasas de desempleo fueron más altas entre los adultos con educación superior al ubicarse en 4.6 por ciento que entre los adultos sin educación media superior donde el porcentaje fue de 3.5 por ciento.

“Qué quiere decir esto, pues que el mercado laboral toma a los que tienen bajas capacidades y quizás encuentra más difícil integrar a los que tiene mejores niveles”, explicó Gabriela Ramos, directora del gabinete y sherpa de la OCDE.

“Y luego nos preguntamos por qué la productividad laboral en México es baja y por qué la competitividad en México es baja y por qué el crecimiento es bajo, bueno porque aquí estamos teniendo incluso que los chicos que tienen un nivel de educación relativamente más alto pues tampoco son tomados por el mercado laboral para poder aprovechar esas capacidades”, acotó la experta al presentar los indicadores educativos del estudio para México.

De acuerdo con el reporte de la OCDE, en nuestro país, la brecha entre la educación y el mercado laboral es aún más marcada entre los adultos jóvenes de entre 25 y 34 años ya que 6.7 por ciento de los graduados de educación superior están desempleados y sólo 4.5 por ciento en ese rango de edad con educación por debajo de la enseñanza media superior no tienen empleo.

Hoy alrededor de 5.6 por ciento de las personas de 25 a 34 años con educación media superior están desempleadas en comparación con 3.2 por ciento de las personas, entre 35 y 44 años con el mismo nivel educativo.

En este contexto, Gabriela Ramos de la OCDE planteó que se debe hacer una revisión del vínculo entre la educación y el mercado laboral, a fin de disminuir la demanda de trabajadores menos calificados para incentivar a los jóvenes mejor preparados a encontrar trabajos bien remunerados.

“En la medida en que no abordemos el tema de la informalidad habrá un incentivo negativo a incrementar el nivel educativo de la población y no va a desaparecer, y de la misma manera si lo que está demandando el mercado laboral es un nivel educativo no tan elevado o lo está premiando menos, pues la productividad va a seguir siendo baja y seguiremos teniendo sectores con bajo dinamismo”, advirtió.

México tiene 10 años con 20% de ninis

Durante más de una década la proporción de jóvenes de entre 15 y 29 años que no estudian, ni trabajan (ninis) se ha mantenido por arriba de 20 por ciento en nuestro país.

Para 2012, de acuerdo con el Panorama de la Educación 2014 de la OCDE, a pesar de que se observó una reducción de 2.9 puntos porcentuales en la proporción de jóvenes que no encuentran en la educación ni en el empleo respecto de 2005, todavía 22 por ciento de los mexicanos en ese rango de edad se encontraban en dicha situación.

Esto coloca a México en la quinta posición entre los países de la OCDE con el mayor porcentaje de sus jóvenes sin estudiar ni trabajar sólo después de Turquía, España, Italia y Chile.

De acuerdo con el reporte, se trata además de una cuestión de género, ya que mientras que tres de cada diez mexicanas se encuentran fuera del sistema educativo y sin empleo, entre los hombres la relación es de uno de cada diez.

Al respecto Gabriela Ramos, directora del gabinete y sherpa de la OCDE señaló que un gran número de mujeres abandonan el sistema escolar para dedicarse al cuidado de su familia pues en México, la edad promedio a la que tienen su primer hijo, es apenas por encima de los 21 años

Entre los hallazgos del estudio de la OCDE sobre los jóvenes que no estudian ni trabajan se encuentran también que la proporción de este grupo aumenta con la edad; es decir, 17 por ciento de la población de 15 a 19 años, 23.6 por ciento de la de 20 a 24 años y 27.1 por ciento de la de 25 a 29 años.

Asimismo, mientras más alto es el nivel educativo, más baja es la proporción de jóvenes que no tiene empleo y no están matriculados en educación o formación. Por ejemplo, la cifra de jóvenes adultos con estudios por debajo de la educación media superior que ni estudian ni trabajan es de 24.9 por ciento, para aquellos con educación superior es de 16.9 por ciento y para los que cuentan con educación superior se ubica en 14.8 por ciento.

Sin embargo, se espera que solamente 47 por ciento de los jóvenes de hoy se gradúen de la educación media superior, mientras las tasas de deserción escolar siguen siendo altas.

La mayoría de los mexicanos tienen un nivel educativo bajo, pues 63 por ciento poseen un nivel de estudios por debajo de la educación media superior y sólo 37 por ciento han alcanzado al menos la educación media superior, uno de los porcentajes más bajos entre los países de la OCDE sólo después de Turquía.

El informe plantea, por ejemplo, que México es el único país de la OCDE donde se espera que los jóvenes de entre 15 y 29 años pasen más tiempo trabajando que estudiando.

Detalla que los mexicanos pasarán en promedio 6.4 años en actividades laborales y 5.3 años en educación. Esto es un año más en el trabajo que el promedio de la OCDE y dos años menos en educación.